Ni la Ducati parece intocable ante la profunda transformación que se está llevando a cabo dentro del Grupo Volkswagen. La histórica fabricante italiana de motocicletas, controlada por Audi desde 2012, está entre los activos cuyo futuro está siendo analizado y una eventual venta es una de las posibilidades sobre la mesa.
Según el ‘El Economista’, que cita información de Bloomberg, aún no existe ninguna decisión sobre la enajenación de la Ducati. La marca forma, sin embargo, parte de un amplio proceso de revisión de la cartera del Grupo Volkswagen, que pretende reducir la complejidad de su estructura y concentrar el capital en los negocios considerados estratégicos para el futuro.
La magnitud del ejercicio ayuda a entender qué está en juego: más de 600 empresas y participaciones están bajo análisis, dentro de un universo de casi 2.000 sociedades que componen el conglomerado alemán.
“Ninguna decisión ha sido tomada”
Gernot Döllner, CEO de Audi, confirmó que la Ducati está abarcada por el proceso. “Dentro del Grupo Volkswagen, estamos comprometidos con una gestión de cartera disciplinada y responsable”, afirmó el responsable a Bloomberg News. Döllner señaló, sin embargo, que “aún no se ha tomado ninguna decisión” respecto a la fabricante italiana.
Es decir, no existe en este momento una venta anunciada ni un comprador conocido. Volkswagen está evaluando si mantener a la Ducati dentro del grupo sigue teniendo sentido ante la nueva estrategia que está diseñando para los próximos años.
La eventual salida tendría un significado particular. Fundada en 1926, la Ducati se convirtió en una de las marcas más reconocidas en el universo de las motos deportivas y de altas prestaciones y está integrada en el Grupo Volkswagen a través de Audi desde 2012.
Volkswagen quiere recortar alrededor de un tercio de la cartera
El análisis de la Ducati no ocurre aislado.
El consejo de supervisión de Volkswagen aprobó recientemente un plan destinado a reducir aproximadamente en un tercio el conjunto de negocios y participaciones del grupo.
Y ya ha habido movimientos concretos.
En junio, el grupo acordó la venta del 51% de la Everllence, su división ligada a motores marítimos, en una operación valorada en alrededor de 7,4 mil millones de euros, según el ‘El Economista’.
La lógica es concentrar recursos en un número menor de actividades y liberar capital de negocios considerados menos importantes para la estrategia futura.
Es en ese marco que la Ducati entra ahora en las cuentas.
Del impulso por volumen al énfasis en el margen
Detrás de estas decisiones está el denominado Plan Futuro 2030, presentado como la mayor transformación empresarial llevada a cabo por Volkswagen en sus más de 90 años de historia.
El objetivo pasa por alterar profundamente la lógica que durante décadas ayudó a construir el grupo: vender cada vez más automóviles deja de ser la prioridad absoluta y la rentabilidad pasa a ocupar el primer plano.
Según las cifras adelantadas por El Economista, Volkswagen pretende trabajar con un volumen anual de alrededor de nueve millones de vehículos, por debajo de los casi 12 millones que anteriormente servían como referencia, buscando al mismo tiempo elevar el margen operativo del 3,8% registrado en el primer semestre al 9% para el final de la década.
De lograrse, esa meta debería permitir alcanzar un resultado operativo cercano a los 31.000 millones de euros.
Al mismo tiempo, entre 2027 y 2031 están previstos unos 135.000 millones de euros de inversión industrial y en I+D. La diferencia estará en la forma en que ese dinero se distribuya: el grupo pretende volverse mucho más selectivo en la elección de los proyectos que reciben capital.
La mitad de los modelos podría desaparecer
La simplificación no se limitará a las participaciones empresariales.
Según el ‘El Economista’, el Grupo Volkswagen pretende reducir en aproximadamente un 50% el número de modelos para 2035 y disminuir en un 75% la complejidad de su oferta.
Menos modelos, menos variantes y mayor uso compartido de componentes deberían permitir reducir costos y acelerar el desarrollo de nuevos automóviles.
La dimensión industrial también está bajo presión.
El grupo reconoce actualmente una capacidad de producción ociosa equivalente a aproximadamente 500.000 vehículos al año, situación que ha vuelto a poner bajo escrutinio varias fábricas alemanas.
Hay cuatro fábricas sin garantías a largo plazo
En este escenario, Volkswagen admite no poder actualmente garantizar una asignación de producción competitiva a largo plazo para las plantas de Emden, Zwickau, Hanóver y Neckarsulm.
Sus horizontes industriales respectivos deberán revisarse progresivamente entre 2031 y 2034.
El análisis del futuro de la Ducati debe, por tanto, entenderse dentro de una transformación mucho más amplia: Volkswagen está cuestionando fábricas, modelos, participaciones y empresas acumuladas a lo largo de décadas para decidir cuáles siguen justificando inversiones.
Y eso significa que incluso una marca con la historia y el prestigio de Ducati ha dejado de poder ser considerada automáticamente intocable.