Durante años, el mayor miedo de las marcas europeas respecto a los fabricantes chinos fue el precio. Automóviles eléctricos más baratos, producidos a gran escala y capaces de presionar los márgenes de quienes los fabrican en Europa.
El Denza Z9GT demuestra que la amenaza está cambiando.
La marca premium del grupo BYD llegó a Europa con un shooting brake eléctrico de 1.156 CV, capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos, recorrer 600 kilómetros entre recargas y, tal vez lo más importante, recuperar del 10% al 97% de la batería en solo nueve minutos cuando está conectado a la nueva infraestructura Flash Charging.
Es precisamente este automóvil el que el ‘Supercar Blondie’ señala como ejemplo de la creciente presión china sobre los fabricantes europeos, tras un reportaje de Bloomberg sobre la transformación de la industria automotriz mundial. Pero los números publicados merecen una actualización: la versión europea del Z9GT ya ha sido presentada y Automonitor fue a confirmar las especificaciones anunciadas oficialmente por Denza.
Y son aún más impresionantes.
No son 1.140 CV. Son 1.156
El ‘Supercar Blondie’ apunta a 1.140 CV, pero la especificación oficial europea utiliza otra referencia.
El Denza Z9GT EV más potente tiene tres motores eléctricos: uno delantero de 230 kW y dos traseros, cada uno con 310 kW.
En total son 850 kW, equivalentes a 1.156 CV (PS), acompañados por 1.210 Nm de par.
El resultado son 2,7 segundos de 0 a 100 km/h y una velocidad máxima de 270 km/h.
Es potencia suficiente para colocar este gran GT de cinco metros directamente en el terreno de algunos de los coches de altas prestaciones más potentes del mercado.
Pero quizá el dato más importante sea 9
Porque es en la carga que BYD pretende cambiar las reglas del juego.
El Z9GT estrena en Europa la segunda generación de la batería Blade y la tecnología Flash Charging del grupo chino.
La batería de la versión eléctrica tiene 122,49 kWh de capacidad y permite 600 kilómetros de autonomía en el ciclo combinado WLTP.
Cuando existe acceso a un cargador Flash, sin embargo, los números cambian por completo la experiencia tradicional de cargar un eléctrico.
La Denza anuncia potencias de hasta 1.500 kW.
Del 10% al 70%, bastan cinco minutos.
Del 10% al 97%, nueve minutos.
E incluso a una temperatura de 30 grados bajo cero, la marca afirma que es posible pasar del 20% al 97% en 12 minutos.
No son solo valores presentados para el mercado chino. La tecnología está prevista para Europa y BYD anunció en abril la intención de instalar 3.000 estaciones Flash Charging en el continente.
Y también puede moverse de lado
La potencia y la carga rápida no son las únicas herramientas.
El Z9GT utiliza la plataforma e³ de Denza, que permite controlar de forma independiente tres motores y que incorpora dirección independiente en las ruedas traseras.
Esta arquitectura permite realizar algunas maniobras poco habituales en un automóvil de 5,18 metros de longitud.
Una de ellas es la llamada “crab walk”, en la que el automóvil puede desplazarse diagonalmente mediante la orientación de las ruedas.
La dirección trasera también permite reducir el radio de giro mínimo a 5,35 metros, una característica particularmente relevante en un coche de este tamaño.
La plataforma integra además la batería directamente en la estructura mediante la tecnología Cell-to-Body y utiliza una suspensión neumática DiSus-A de doble cámara.
China quiere entrar donde mandan los europeos
Y quizá ese sea el punto más importante del Z9GT.
Denza no fue creada para competir únicamente en el mercado de los eléctricos asequibles.
Es la marca tecnológica premium de BYD y Europa la sitúa directamente frente a fabricantes como Porsche, Mercedes-Benz y BMW.
La propia expansión comercial demuestra la dimensión de la ambición.
Denza anunció presencia en más de 30 países europeos y al menos 150 puntos de venta hasta finales de 2026. El primer lanzamiento europeo incluye precisamente el Z9GT y el monovolumen de lujo D9.
En Alemania, BYD ya fijó como objetivo alcanzar ventas de cuatro dígitos de Denza en 2026, en un mercado donde las marcas premium nacionales tradicionalmente han ocupado una posición dominante.
Y no será barato
De hecho, hay otra idea del texto original que necesita ser relativizada: decir que estos automóviles son “muy baratos” frente a sus rivales ya no funciona tan bien cuando hablamos de la versión europea.
En Francia, por ejemplo, la versión eléctrica fue anunciada a partir de 115.000 euros, mientras que la variante híbrida enchufable comienza en 101.000 euros.
Sigue siendo una posición competitiva dentro del segmento premium, especialmente teniendo en cuenta la potencia y el equipamiento, pero está muy lejos de la imagen tradicional de un coche eléctrico chino barato.
Y quizá sea precisamente ahí donde reside el cambio.
Durante mucho tiempo, Europa miró a la industria china como una amenaza capaz de producir automóviles eléctricos a precios difíciles de igualar.
Ahora empiezan a llegar modelos que quieren competir en otro terreno.
1.156 CV, 600 kilómetros WLTP, 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y una batería que, en las condiciones adecuadas, promete pasar del 10% al 97% mientras una pausa para un café aún queda a mitad.
China ya no quiere ganar solo por el precio. Quiere demostrar que también puede ganar por la tecnología.