La pesadilla de cualquier motociclista podría tener sus días contados: BMW diseña un sistema para prevenir accidentes

10 septiembre, 2026

Existen situaciones que cualquier persona que ande en moto aprende rápidamente a temer. Una de ellas empieza de forma aparentemente inofensiva: una fila de coches estacionados, una puerta cerrada y alguien dentro que decide salir sin mirar.

Cuando la puerta se abre, puede ya no haber espacio ni tiempo para frenar.

Es el llamado “dooring”, un tipo de accidente especialmente peligroso para motociclistas y ciclistas y que BMW quiere ahora ayudar a evitar de una forma bastante simple: si el automóvil detecta que alguien se aproxima, puede retrasar la apertura de la puerta.

La tecnología fue destacada esta semana por la revista alemana ‘Motorrad’, precisamente por el impacto que podrá tener en la seguridad de quienes circulan sobre dos ruedas, y forma parte de la nueva generación de sistemas de seguridad que BMW está introduciendo con la Neue Klasse.

El aviso ya no llega. Ahora el coche interviene

Los sistemas que advierten al conductor o a los pasajeros de que un vehículo se aproxima por detrás no son novedades.

La propia BMW ya ofrece el Exit Warning, que utiliza señales visuales y sonoras para alertar a los ocupantes antes de abrir una puerta cuando hay peligro.

El problema es que hay un último elemento que la tecnología no puede controlar: la persona.

Alguien puede no ver el aviso, ignorarlo o simplemente abrir la puerta por distracción.

Es precisamente ahí donde la nueva solución cambia las reglas.

En lugar de limitarse a avisar, el sistema puede detectar a otros usuarios de la carretera que se aproximan y, si identifica riesgo de colisión, retrasa activamente la apertura de la puerta. Es decir, durante esos instantes críticos, jalar de la manija podría ya no significar que la puerta se abra de inmediato.

Una puerta puede transformarse en una pared

Para quien conduce una moto, el problema es particularmente difícil de resolver.

Un automóvil estacionado parece un obstáculo inmóvil hasta el momento en que una puerta se abre directamente en la trayectoria. A partir de ahí, el motociclista puede disponer de apenas una fracción de segundo para elegir entre frenar, chocar contra la puerta o intentar desviarse, eventualmente hacia el carril donde circulan otros vehículos.

Por eso el “dooring” no es solo un pequeño accidente de estacionamiento.

Aunque los datos disponibles se centran principalmente en bicicletas, ayudan a mostrar la magnitud del problema. Solo en Berlín se registraron 392 accidentes de este tipo que involucraron a ciclistas en 2024, cerca del 8% de los accidentes con bicicletas registrados en la ciudad, según datos de la asociación alemana de aseguradoras citados en la cobertura de la tecnología.

Para motociclistas, scooters y ciclistas que circulan junto a automóviles estacionados, el principio es exactamente el mismo: impedir que la puerta se transforme repentinamente en una barrera.

Ya llegó al primer BMW

Y no estamos ante una tecnología que exista solamente en un diseño de patente.

La función se estrena en la nueva generación de sistemas de asistencia de BMW asociados a la Neue Klasse, siendo el nuevo iX3 el primer modelo de producción en recibirla.

Según la propia BMW, esta nueva arquitectura utiliza una generación de sensores y una computadora de alto rendimiento con cerca de 20 veces más capacidad de procesamiento que el sistema anterior.

Después del iX3, la tecnología debería llegar a otras gamas de la marca, incluyendo la Serie 3, Serie 7 y X5. BMW pretende convertir este conjunto ampliado de sistemas de seguridad activa en equipamiento de serie en varias líneas de modelos.

¿Y si hay que abrir la puerta en una emergencia?

Existe una pregunta obvia: si el automóvil decide que la puerta no debe abrir, ¿qué ocurre en una situación en la que salir rápidamente es esencial?

La solución mantiene la posibilidad de apertura de emergencia, según la información disponible sobre el sistema. La intervención electrónica no pretende prisionar a los ocupantes dentro del automóvil, sino introducir un retraso cuando los sensores calculan que abrir la puerta en ese preciso momento podría provocar una colisión.

Naturalmente, la tecnología tampoco elimina la responsabilidad de mirar antes de salir.

Existe incluso una técnica conocida como la “Dutch Reach”: abrir la puerta con la mano más alejadas, en lugar de la que está junto a la puerta. El movimiento obliga al cuerpo a girar y facilita mirar por encima del hombro para percibir si se aproxima una bicicleta, scooter o moto. Motorrad recuerda precisamente esta técnica como una de las formas más simples de prevenir este tipo de accidente.

Pero basta una distracción para que alguien no lo haga.

Y tal vez ese sea el detalle más interesante de esta tecnología. BMW no está tratando de darle al motociclista una ayuda adicional para evitar una puerta que ya se ha abierto.

Está intentando evitar que esa puerta se abra.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.