El primer iPhone llegó en 2007 y revolucionó una industria. Ahora, un fabricante chino cree que puede hacer algo parecido, pero con un monovolumen eléctrico de 5,35 metros, siete plazas, 554 CV y cuatro sensores LiDAR.
Se llama Li MEGA y es el gran eléctrico de Li Auto. La nueva generación acaba de salir al mercado chino, y el fundador y CEO de la empresa, Li Xiang, no eligió precisamente una comparación modesta para explicar lo que pretende hacer.
Según el ‘El Mundo’, el responsable comparó el momento actual de los monovolúmenes con el que atravesaba el mercado de los móviles antes de la llegada del primer iPhone.
En su visión, los MPV tradicionales son los antiguos Nokia: funcionales y extremadamente útiles, pero atrapados en una fórmula que apenas ha cambiado.
El MEGA quiere ser el iPhone.
¿Pero cómo se fabrica un “iPhone” de 5,35 metros?
La comparación es, naturalmente, una declaración de marketing y no una evaluación independiente del automóvil.
Pero ayuda a entender la ambición de Li Auto.
En lugar de tratar el monovolumen simplemente como una gran caja destinada a transportar a las familias, la empresa quiere convertirlo en un producto tecnológico y deseable.
Y el nuevo MEGA trae bastante tecnología para sostener dicho argumento.
El gigante eléctrico mide 5,35 metros, tiene una distancia entre ejes de 3,30 metros y puede transportar hasta siete ocupantes en una configuración 2+2+3.
A pesar de sus dimensiones, una de las grandes novedades es precisamente lo que sucede cuando llega el momento de girar.
Li Auto instaló dirección by-wire y ruedas traseras direccionales, capaces de reducir el radio de giro a apenas 5,5 metros. También hay suspensión neumática de dos cámaras, amortiguadores controlados electrónicamente y un sistema activo antirrolamiento de 800 voltios.
Cuatro LiDAR para saber lo que sucede a su alrededor
Otra de las grandes apuestas está en la conducción asistida.
El nuevo MEGA utiliza cuatro sensores LiDAR y dos procesadores M100 desarrollados por Li Auto, en una arquitectura diseñada para mejorar las funciones de asistencia en entornos urbanos, cruces complejos y estacionamiento.
La idea es hacer que un automóvil de más de cinco metros sea lo más sencillo de usar a diario posible.
Por fuera, sin embargo, Li Auto no quiso revolucionar lo que ya tenía.
El MEGA conserva la silueta extremadamente aerodinámica de la primera generación, marcada por una frente inclinada y una carrocería que recuerda a los trenes de alta velocidad japoneses.
La apariencia peculiar tiene una justificación: la eficiencia aerodinámica.
El modelo presenta un coeficiente de resistencia de 0,215, un valor particularmente bajo para un vehículo de estas dimensiones.
554 CV y 710 km de autonomía
Y no es solo un salón sobre ruedas.
El nuevo Li MEGA utiliza dos motores eléctricos y tracción integral, con una potencia combinada de 413 kW, equivalente a alrededor de 554 CV, y 657 Nm de par máximo.
Son suficientes para llevar este enorme monovolumen de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos.
La autonomía anunciada llega a 710 kilómetros según el ciclo chino CLTC — un estándar más favorable que el WLTP utilizado en Europa y, por lo tanto, una cifra que no debe compararse directamente con las autonomías homologadas en el mercado europeo.
La batería utiliza la tecnología CATL Kirin 5C y Li Auto anuncia cargas superiores a 520 kW. Con un cargador 5C adecuado, la marca afirma que es posible recuperar autonomía suficiente para recorrer 500 kilómetros en tan solo 10 minutos.
Por dentro, quiere parecer un jet privado
Es en el habitáculo, sin embargo, donde Li Auto intenta justificar su posicionamiento de lujo.
La nueva generación puede contar con cuatro asientos en configuración de “zero gravity”, mientras los asientos de la segunda fila pueden girarse para permitir que los pasajeros viajen cara a cara.
Hay calefacción, ventilación y sistemas de masaje —incluyendo una función de masaje de 18 puntos—, además de una pantalla OLED 4K de 21 pulgadas, un sistema de sonido con 33 altavoces y un frigorífico de 10 litros capaz de enfriar o calentar.
Existe también una mesa modular que puede utilizarse como mesa lateral o transformarse en una superficie de mayores dimensiones para comer.
Es, en esencia, la interpretación china de una sala de estar sobre ruedas.
El primer MEGA no fue el éxito que Li Auto esperaba
La comparación con el iPhone tiene también un lado menos cómodo para la fabricante.
El primer MEGA, lanzado en 2024, no se convirtió en el éxito comercial esperado. Datos citados por la prensa especializada señalan poco más de 32 mil unidades acumuladas, y alrededor de 11 mil vehículos quedaron cubiertos posteriormente por una campaña de retirada.
Por ello, este segundo intento es importante.
La propia Li Auto reconoció, en la presentación de resultados del segundo trimestre, que la nueva generación fue desarrollada teniendo en cuenta las críticas de los propietarios del primer modelo, especialmente al comportamiento de un vehículo tan grande en entorno urbano.
Y hay otra diferencia: ha salido más barato.
El nuevo MEGA Home fue lanzado en China por 509.800 yuanes, alrededor de 61 mil euros al tipo de cambio directo, 50.000 yuanes menos que la versión anterior equivalente. Las entregas comenzaron ya este mes.
¿Y viene para Europa?
Aquí conviene contener el entusiasmo.
El Mundo apunta al MEGA como un posible protagonista de la expansión internacional de Li Auto, pero, por el momento, no existe confirmación de lanzamiento del modelo en la Unión Europea.
Lo que está realmente previsto es una versión con volante a la derecha destinada a mercados como Hong Kong, Macao y Tailandia hasta finales de este año.
Si algún día llega a Europa, encontrará un mercado donde los monovolúmenes han perdido hace mucho protagonismo frente a los SUV, pero donde siguen existiendo propuestas premium como el Mercedes Clase V.
Y quizá sea precisamente allí donde la comparación de Li Xiang quedará a prueba.
En 2007, el iPhone no intentó simplemente fabricar un teléfono mejor. Cambió lo que la gente esperaba de un teléfono móvil.
Quasi 20 años después, Li Auto cree que puede hacer lo mismo en una categoría que muchos fabricantes europeos prácticamente abandonaron.
Sólo falta una pequeña parte: convencer al resto del mundo.