Durante años, los automóviles han ganado pantallas, sistemas de asistencia, cámaras, sensores y tecnología capaz de ayudar al conductor en prácticamente todo. En Mercedes-AMG, alguien decidió experimentar exactamente lo contrario.
Tomaron un Mercedes‑AMG CLE, comenzaron a quitar todo lo que no consideraban indispensable, eliminaron unas 170 kg, prescindieron de la tracción total y colocaron un V8 biturbo de 646 cv para enviar toda la potencia exclusivamente a las ruedas traseras. Incluso los sensores de estacionamiento fueron sacrificados.
El resultado tiene un nombre poco discreto: Mercedes‑AMG CLE 646 Spezialanfertigung. En alemán, “Spezialanfertigung” significa aproximadamente “fabricación especial”. Y especial es realmente.
Solamente se construirán 30 ejemplares, todos artesanalmente en Affalterbach. Y ya no vale la pena preguntar por el costo: Mercedes confirma que todos estaban vendidos incluso antes del estreno mundial.
Comenzó como una idea de los ingenieros
El origen del CLE 646 es quizás tan interesante como el resultado. Según Mercedes‑AMG, todo comenzó con una pregunta dentro del equipo de desarrollo: ¿hasta dónde sería posible llevar un CLE si la prioridad absoluta fuese la dinámica?
Un pequeño grupo de ingenieros inició la construcción de un prototipo.
No buscaba simplemente añadir potencia o cambiar la suspensión. La idea era replantear el coche en su conjunto.
El punto de partida fue el Mercedes‑AMG CLE 53 4MATIC+, pero lo que salió del proceso tiene poco en común con un CLE convencional.
La propia carrocería fue profundamente modificada y el coche se reconstruye artesanalmente en Affalterbach.
170 kg desaparecieron
La primera misión fue adelgazar.
Cerca de 170 kg se eliminaron en comparación con el modelo base.
Los asientos traseros desaparecieron, así como parte del aislamiento acústico. El sistema de sonido se simplificó y varios equipos de confort y asistencia fueron eliminados.
Las ventanillas laterales traseras y la luneta trasera utilizan policarbonato.
Después hay carbono. Mucho carbono.
Teto, capó, guardabarros, faldones laterales, difusor, tapa del maletero y alerón recurren extensivamente a este material para reducir el peso.
Y ni Parktronic escapó a la dieta.
El CLE 646 no dispone del sistema de asistencia al estacionamiento. Quien logre comprar uno de los 30 deberá estacionar a la antigua.
Y la tracción total también se fue
Pero quitar peso no fue la decisión más radical.
El CLE 53 utiliza el sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+.
El CLE 646, no.
AMG eliminó por completo la transmisión de potencia al eje delantero y convirtió el coche en una verdadera máquina de tracción trasera.
Todos los 646 cv llegan, por tanto, a las ruedas traseras.
Un diferencial autoblocante trasero controlado electrónicamente ayuda a colocar la potencia en el suelo — o, cuando esa es la intención exacta del conductor, a hacer lo contrario.
La propia Mercedes reconoce que la configuración permite realizar derrapes controlados.
El control de tracción ofrece nueve niveles de intervención para regular cuánto puede deslizarse el eje trasero cuando el coche se usa en circuito.
El nombre dice cuántos caballos tiene
El número 646 no apareció por casualidad.
Debajo del enorme capó se halla una versión profundamente modificada del V8 biturbo AMG M177 EVO de 4,0 litros.
Desarrolla 646 CV y 850 Nm de par disponibles entre las 2.500 y las 4.500 rpm.
La mecánica utiliza un cigüeñal en plano para reducir las masas giratorias, mejorar la capacidad de subir de vueltas y hacer que la respuesta del acelerador sea más inmediata.
Hay tres circuitos de refrigeración independientes y un sistema de escape específico.
La parte final fue desarrollada en colaboración con Akrapovič y utiliza titanio, lo que ayuda a reducir peso y a otorgar al V8 una firma sonora propia.
La caja sigue siendo la automática AMG SPEEDSHIFT TCT de nueve velocidades, pero el Launch Control tuvo que ser recalibrado para lidiar con una diferencia importante: ahora solo existen dos ruedas encargadas de colocar los 646 CV en el asfalto.
0 a 200 km/h en 11,4 segundos
Incluso sin la ayuda de la tracción total en la salida, las cifras no pasan desapercibidas.
El Mercedes‑AMG CLE 646 necesita de 3,9 segundos para alcanzar los 100 km/h.
A los 200 km/h llega en 11,4 segundos.
Y continúa hasta los 310 km/h.
Pero AMG no quiso simplemente construir un coche muy rápido en línea recta.
Más de 250 kg de carga aerodinámica para pegarlo al suelo
La suspensión fue desarrollada específicamente para este modelo y utiliza un sistema coilover de acero con amortiguación ajustable en cuatro vías.
Los frenos son de carbono‑cerámica, con discos delanteros de 420 mm y pinzas de seis pistones.
La carrocería también se ensanchó 60 mm de anchura tanto al frente como atrás, lo que permite montar neumáticos de dimensiones poco habituales en un CLE.
Son 305/30 ZR20 en el eje delantero y unos enormes 335/30 ZR20 atrás, utilizando tecnología desarrollada a partir de la utilizada en el Mercedes‑AMG ONE.
Después entra la aerodinámica.
El splitter delantero dispone de configuraciones Street y Race, siendo esta última destinada exclusivamente al circuito, mientras que el alerón trasero puede ajustarse manualmente.
Con la configuración aerodinámica completa, el CLE 646 produce más de 250 kg de carga aerodinámica a la velocidad máxima.
Dos asientos. Y pocas distracciones
El mismo principio continúa dentro del habitáculo.
Hay asientos tipo baquet ultraligeros, paneles de las puertas en carbono y una estructura de protección donde normalmente irían los asientos traseros.
El volante se ha simplificado y varios de los sistemas de asistencia que se encuentran en un Mercedes moderno simplemente no están allí.
Existe aún un Performance Package opcional que añade cinturones de seguridad de seis puntos para el conductor y el pasajero.
Es una aproximación poco habitual en una era en la que cada nueva generación de coches tiende a añadir más equipamiento, más software y más sistemas electrónicos.
En este CLE, AMG decidió hacer cuentas al revés.
Sólo hay 30. Y ya no hay ninguno para comprar
El CLE 646 Spezialanfertigung es apenas el segundo miembro de la Mythos Series, la familia que Mercedes reserva a sus modelos más exclusivos y destinados sobre todo a coleccionistas.
El primero fue el Mercedes‑AMG PureSpeed, limitado a 250 unidades.
Comparado con este CLE, casi parece producción en masa.
Se construirán sólo 30 CLE 646, todos transformados artesanalmente en Affalterbach.
La exclusividad funcionó: según la propia Mercedes‑AMG, todos los ejemplares estaban vendidos antes del estreno mundial.
No sabemos cuánto pagaron los compradores.
Pero sí sabemos lo que van a recibir: un Mercedes moderno en el que un equipo de ingenieros decidió que, esta vez, más tecnología no era necesariamente mejor.
Retiró 170 kg, los asientos traseros, varias asistencias y hasta la tracción total.
Y dejó aquello que consideró verdaderamente necesario: un V8, 646 cv y dos ruedas traseras para intentar lidiar con todo ello.