Los fabricantes chinos ya no compiten solo por compradores en Europa; ahora hay una carrera por las fábricas

18 septiembre, 2026

Con Bruselas preparando nuevas reglas para favorecer la producción local, varias marcas chinas buscan unidades industriales europeas que puedan comprar o emplear para empezar a fabricar automóviles en el continente con mayor rapidez.

BYD es una de ellas. Y, según Alfredo Altavilla, asesor especial de la marca para Europa, la competencia es tan intensa que se ha vuelto habitual encontrar a ejecutivos de fabricantes chinos rivales en aeropuertos europeos, todos buscando lo mismo: fábricas disponibles.

En declaraciones a Reuters, citadas por Motor1, Altavilla explicó que la prioridad se está dando a instalaciones automotrices ya existentes.

La razón es simple. Comprar y adaptar una fábrica permite empezar a producir mucho más rápido que construir una planta industrial desde cero.

Francia y España están entre las opciones

En el caso de BYD, Francia y España se presentan actualmente entre los destinos más concretos para una futura fábrica.

“Las situaciones son claramente más simples”, explicó Altavilla a Reuters sobre estos dos países.

La empresa china prefiere ser propietaria de las instalaciones y operarlas directamente, en lugar de depender exclusivamente de alianzas con otros grupos.

BYD está iniciando la producción de automóviles en su primera fábrica europea, en Szeged, Hungría, y deberá elegir antes de que termine este año la ubicación de una segunda planta.

Pero los planes no terminan ahí.

Según Altavilla, BYD necesitará a largo plazo tres plantas de montaje de automóviles y una fábrica de baterías en Europa para acompañar el crecimiento de las ventas y responder a las exigencias regulatorias europeas.

¿Por qué las marcas chinas buscan fábricas?

Bruselas está preparando nuevas reglas de contenido local dentro de la política industrial “Made in Europe”, destinadas a favorecer productos con un determinado porcentaje de producción realizada dentro de la Unión Europea.

Los detalles todavía están en negociación, pero la perspectiva de requisitos más exigentes está acelerando las decisiones de los fabricantes chinos.

Producir dentro de Europa les permite acercar las fábricas a los mercados donde venden los automóviles y reducir la exposición a las barreras comerciales aplicadas a los vehículos importados directamente desde China.

Y la presión para encontrar capacidad industrial ya no se limita a BYD.

Marcas como Geely, Chery, Leapmotor y Dongfeng han venido estableciendo diferentes formas de producción o cooperación industrial en Europa. En julio, por ejemplo, Geely anunció que producirá dos SUV eléctricos en la fábrica de Ford en Valencia, España.

¿Una segunda vida para las fábricas europeas?

La estrategia puede crear una situación poco habitual en la industria automotriz europea.

Mientras algunos fabricantes históricos reducen capacidad, reestructuran operaciones o buscan mejorar la utilización de sus plantas, los grupos chinos necesitan precisamente de líneas de producción listas para fabricar automóviles.

Italia sigue estando entre las posibilidades estudiadas por BYD, pero Altavilla la colocó por detrás de Francia y España. El responsable explicó que Stellantis no ha mostrado disponibilidad para vender instalaciones en el país.

“No puedo comprar algo que no está a la venta”, resumió a Reuters.

La demanda debería continuar.

Las marcas chinas representaron alrededor del 9% de las ventas de automóviles nuevos en la Unión Europea durante el primer semestre de 2026, según datos citados por Reuters.

Después de conquistar espacio en los concesionarios europeos, el siguiente paso parece cada vez más evidente: colocar también las fábricas en Europa.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.