El Mercedes-AMG G 63 ya está lejos de ser un automóvil discreto, pero Brabus decidió llevarlo a un territorio aún más extremo. La preparadora alemana convirtió el conocido todo terreno en un descapotable de cuatro puertas, llevó la potencia a 900 CV y producirá únicamente diez ejemplares. El precio supera el millón de euros.
El Clase G se ha convertido en una presencia habitual en los garajes de futbolistas, como Cristiano Ronaldo, y otras celebridades, pero difícilmente habrá muchos ejemplares como el que Brabus acaba de presentar en Mónaco.
Batizado Brabus 900 Rocket Edition Cabrio, basado en el actual Mercedes-AMG G 63, pero la transformación dista mucho de limitarse a cortar el techo.
Más de 500 piezas para convertir el G 63 en un descapotable
Según Brabus, fue necesario desarrollar más de 500 componentes específicos para crear la capota eléctrica de dos piezas y, al mismo tiempo, mantener la rigidez estructural del vehículo.
La capota se abre y cierra eléctricamente, mientras que la estructura recibió refuerzos específicos, incluyendo elementos de fibra de carbono y una barra de protección detrás de las puertas traseras.
El resultado mantiene prácticamente intacta la inconfundible silueta cuadrada del Clase G, pero lo transforma en un descapotable de cuatro puertas; el primer modelo descapotable de la familia Rocket de Brabus.
900 cv y 0 a los 100 km/h en 3,7 segundos
Debajo del capó también queda poco de la configuración original. El V8 biturbo ha sido profundamente modificado por Brabus y ahora tiene 4,5 litros de cilindrada, nuevos componentes internos y turbocompresores específicos.
Entrega 900 CV y 1.250 Nm de par, aunque este último valor está limitado electrónicamente a 1.050 Nm cuando está instalado en el automóvil.
A pesar de sus dimensiones y del peso, el 900 Rocket Edition Cabrio puede acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3,7 segundos. La velocidad máxima está electrónicamente limitada a 240 km/h.
También hay un sistema de escape deportivo en acero inoxidable con válvulas controladas electrónicamente y un modo “Coming Home”, pensado para reducir el ruido cuando no es necesario anunciar la llegada del V8.
Llantas de 24 pulgadas y mucho carbono
La transformación continúa en el exterior, con nuevos parachoques, grandes entradas de aire, parrilla iluminada y numerosos elementos en fibra de carbono.
Los arcos de las ruedas fueron ensanchados para albergar llantas de 24 pulgadas, mientras la suspensión Brabus RideControl permite bajar la carrocería hasta 45 milímetros.
En el habitáculo, cuero y Alcantara dominan prácticamente todas las superficies, acompañados de costuras en contraste y varios elementos en fibra de carbono.
Sólo habrá diez — y cuestan más de un millón de euros
La exclusividad está garantizada: Brabus fabricará solo diez unidades del 900 Rocket Edition Cabrio en todo el mundo.
El ejemplar presentado en Mónaco tiene un precio anunciado de 890.740 euros antes de impuestos. Con el IVA alemán, la factura supera la barrera psicológica del millón: 1.059.980 euros.
Es decir, por aproximadamente un millón de euros es posible comprar un Clase G que perdió el techo, ganó 900 CV y llega a 100 km/h más rápido que muchos deportivos.
Y para quien se preocupa por el consumo de un descapotable de 900 CV, Brabus también ofrece la respuesta: 14,8 litros a los 100 kilómetros, en el ciclo combinado WLTP.