A ciudad tecnológica da Fórmula 1
A máquina invisível que transforma cada Grande Prémio num espetáculo global
Quizá la mejor afirmación que pueda definir este artículo es
En la Fórmula 1, la mejor tecnología es aquella que hace desaparecer la complejidad y deja solo el espectáculo.
Después de más de dos décadas siguiendo automóviles, movilidad y tecnología, todavía es raro encontrar una operación capaz de sorprenderme por su escala y, al mismo tiempo, por la disciplina, el rigor y la fiabilidad; pero los entresijos de un Gran Premio de F1 logran hacerlo.
Lo que el público ve durante una carrera es solo la superficie de una infraestructura temporal, creada circuito por circuito, distribuida y crítica, donde imagen, sonido, cronometración y telemetría deben converger (casi) sin margen de error.
Esta es la verdadera ciudad tecnológica de la Fórmula 1, en una operación que conecta el Event Technical Centre (ETC), instalado en el circuito de cada Gran Premio, con el Media & Technology Centre (MTC) en Biggin Hill, Reino Unido. Entre ambos circulan todos los datos que alimentan la realización televisiva, los sistemas gráficos, las plataformas digitales, la FIA y los equipos. Y todo esto lo hace Lenovo.
Mucho más que una transmisión televisiva
Días antes de que los monoplazas salgan a la pista, se montan redes, sistemas de producción, cronometría, comunicaciones, seguridad y redundancia.
A continuación se realizan pruebas de conectividad, latencia, continuidad del servicio y recuperación. Es de este modo que cuando la carrera empieza, las cámaras fijas, robotizadas y a bordo, micrófonos, antenas, sensores, GPS, meteorología y transpondedores alimentan continuamente los centros técnicos.
Lo que para el público es simple – tener una emisión sin fallos que siga todo el evento, los automóviles, el entorno; ser coherente, instantáneo y global es… lo mínimo aceptable.
Y es tras “esa simplicidad” que trabajan especialistas en producción, vídeo, audio, replay, grafismo, redes, ingeniería, ciberseguridad y operaciones.
Poder tener el privilegio de asistir –sin cámaras ni sonido– a la serenidad de esta sala de control es, quizá, la mejor prueba de la calidad del sistema donde procesos rigurosos, responsabilidades claras y respuesta preparada ante fallos coexisten “sin que se noten”.
Lenovo: la infraestructura llevada al límite
Lenovo encontró en la Fórmula 1 un escenario de validación extrema en una asociación que comenzó en 2022 y donde soporta la operación con servidores, almacenamiento, estaciones de trabajo y dispositivos.
En 2026, la F1 procesa alrededor de 8 TB de telemetría por fin de semana, utilizando servidores Lenovo ThinkSystem y estaciones de trabajo ThinkStation. Según Lenovo, el traslado de este procesamiento al circuito redujo hasta 0,3 segundos la latencia en la disponibilidad de los datos en las pruebas geográficamente más lejanas.
También aquí desaparece la “vieja idea” de que Lenovo es solo un fabricante de ordenadores personales; en realidad esta operación exige computación de alto rendimiento, virtualización, almacenamiento flash, edge computing y resiliencia.
La Fórmula 1 funciona así para la marca como una demostración pública de capacidades que también interesan a la aviación, telecomunicaciones, banca, salud, logística e industria porque si en este entorno funciona, puede replicarse en cualquier escenario. Se asemeja casi a “hacer mantenimiento no programado en pleno vuelo”, en un ejemplo de aviación.
Datos: el combustible invisible
Cada monoplaza transporta más de 300 sensores y puede generar 1,1 millones de puntos de telemetría por segundo.
¡Lo leyó bien! ¡Tan simple como eso!
La información incluye parámetros del motor, suspensión, caja, combustible, fuerzas G y comandos del piloto. Todo es captado, protegido y distribuido a diferentes destinatarios, mientras el vídeo, el audio, los tiempos oficiales, GPS, meteorología y gráficos siguen sus propios flujos operativos.
El ancho de banda de 5 Gbps referido durante la visita al centro equivale, en términos teóricos, a 625 MB/s, 2,25 TB por hora o 54 TB por día, si se utilizara continuamente a máxima capacidad. Estos valores son conversiones matemáticas, no mediciones del volumen efectivamente transferido.
Inteligencia artificial, sin ficción
No es una sorpresa, pero la IA ya está presente en la forma en que el deporte analiza datos y crea información para aficionados y broadcasters.
Aquí lo esencial no es añadir la expresión “inteligencia artificial” a todo, sino comprender dónde la automatización, la detección de patrones y el análisis en tiempo real reducen trabajo manual, mejoran el contexto y aceleran las decisiones.
Lenovo comprendió esto muy bien, pues en la Fórmula 1, cualquier promesa tecnológica se prueba bajo presión, ante una audiencia global y con sistemas que no pueden detenerse. Es su marca la que está en juego, carrera tras carrera, “fallar no es opción” (*)
La gran lección de Biggin Hill
El MTC concentra gran parte del procesamiento y la producción remota, ya que trabajan junto al ETC donde transforman flujos técnicos en un world feed distribuido internacionalmente.
La arquitectura híbrida utilizada reduce la necesidad de transportar toda la estructura de producción a cada circuito y permite centralizar talento, sistemas y control.
Lo que más me impresiona no son las pantallas ni los cables. Es reconocer, en un escenario extremo, los mismos principios que sustentan a organizaciones críticas:
- alta disponibilidad,
- observabilidad,
- ciberseguridad,
- recuperación ante desastres,
- procesamiento en tiempo real,
- edge computing
- continuidad operativa.
Cuando se apagan los semáforos
Cuando se apagan los semáforos, la atención se centra en los pilotos, pero la carrera llega al mundo porque emerge una segunda competencia en los bastidores: contra la latencia, la falla, el ruido y la complejidad. La victoria tecnológica de la Fórmula 1 y de este enorme equipo está precisamente en hacer invisible esa batalla.
Por eso este entorno merece ser observado no solo por periodistas deportivos, sino por quienes siguen automóviles, tecnología, inteligencia artificial, comunicación y gestión.
Hoy, un Gran Premio ya no es solo una carrera, sino una plataforma global donde la infraestructura, los datos y la narrativa se cruzan a la velocidad de la Fórmula 1.
Fuentes verificadas
- Lenovo StoryHub, “Lenovo powers Formula 1’s modernized telemetry platform”, 21 mayo 2026.
- AWS Sports, “F1 Insights powered by AWS”.
- Data Center Dynamics, “Biggin Hill: Once an RAF base, now Formula 1’s key broadcasting hub”, 1 mayo 2024.
- The Race, “Behind the scenes at sport’s most advanced broadcast HQ”, 16 noviembre 2025.
- TCS, conteúdos oficiais sobre a parceria tecnológica com Jaguar TCS Racing na Fórmula E.
- Notas e transcrição da visita fornecidas pelo autor, para o valor observado de 5 Gbps.
Dados-chave e arquitetura do fluxo
Os valores assinalados são provenientes da visita e as conversões de 5 Gbps são teóricas.
| Indicador | Valor | Fuente / clasificación |
| Datos transferidos entre circuito y MTC por fin de semana | ~600 TB | The Race / reportagem M&T C |
| Datos recogidos en un fin de semana de GP | hasta ~500 TB | Data Center Dynamics |
| Telemetría procesada localmente por fin de semana | ~8 TB | Lenovo StoryHub, 2026 |
| Sensores por monoplaza | más de 300 | Lenovo StoryHub / AWS |
| Datos generados por coche | 1,1 millones de puntos/s | Lenovo StoryHub / AWS |
| Usuarios de tecnología Lenovo en la F1 | más de 600 personas | Lenovo / F1, según entrevista |
| Reducción de latencia con procesamiento local | hasta 0,3 s | Lenovo StoryHub, 2026 |
| Vídeo generado el día de la carrera | ~480 GB | Entrevista Lenovo-F1 |
| Datos analíticos por evento | 300 a 400 GB | Reportaje M&T C / entrevista |
| Ancho de banda referido en la visita | 5 Gbps | Transcripción de la visita |
| Equivalencia teórica de 5 Gbps | 625 MB/s | Conversión matemática |
| Transferencia teórica en una hora | ~2,25 TB/h | Conversión matemática |
| Transferencia teórica en 24 horas | ~54 TB/día | Conversión matemática |
Ora si, en un solo fin de semana, la operación puede mover cientos de terabytes entre el circuito y Biggin Hill; cada coche genera 1,1 millones de puntos de telemetría por segundo a través de más de 300 sensores, resulta sencillo comprender la verdadera dimensión tecnológica de la Fórmula 1.
Diría que, a Fórmula 1 y este centro son una universidad tecnológica en movimiento donde cada carrera es una frecuencia (prueba) en directo, sin derecho a una segunda hipótesis (examen)
(*) frecuentemente asociada a la NASA y las misiones espaciales y a Neil Armstrong pero quedó famosa en la película Apollo 13 (1995) y al ingeniero de la NASA Gene Kranz, aunque él menciona que nunca pronunció exactamente esa frase durante la misión; sin embargo, fue creada para la película, inspirada en la cultura de la NASA de no aceptar el fracaso.