La presencia china en la industria automotriz europea acaba de sumar un nuevo capítulo, esta vez dentro de una fábrica de Volkswagen. Gotion invertirá 1.100 millones de euros para adquirir una participación del 49% en la unidad de baterías que el grupo alemán está construyendo en Valencia, España.
Según la revista “L’Automobile Magazine”, el acuerdo deja a Volkswagen con el control de la fábrica a través de PowerCo, la filial de baterías del grupo, pero sitúa a uno de los mayores fabricantes chinos del sector prácticamente a la par en la estructura accionarial.
La operación forma parte de una alianza industrial más amplia entre Volkswagen y Gotion y refuerza una tendencia cada vez más evidente: las empresas chinas están instalando producción dentro de Europa, acercándose a los fabricantes locales y reduciendo la exposición a las barreras comerciales impuestas por la Unión Europea.
1.100 millones para quedarse con el 49%
Volkswagen y Gotion llevan trabajando juntas desde 2020 y están ahora estructurando una red de producción que abarca España, Eslovaquia y Marruecos.
La fábrica de Valencia quedará bajo control de Volkswagen, a pesar de la participación del 49% de Gotion. En cambio, las plantas de Šurany, en Eslovaquia, y Kenitra, en Marruecos, seguirán mayoritariamente en manos del grupo chino.
Como contrapartida a la inversión de Gotion en España, Volkswagen deberá invertir 470 millones de euros hasta 2030 en las otras dos unidades.
El grupo alemán también anunció la venta del 5,3% que posee en Gotion a una tercera entidad, cuya identidad no fue revelada.
Tres fábricas para producir las mismas baterías
La estrategia pasa por hacer que las tres unidades trabajen juntas en la producción de baterías LFP, de fosfato de hierro-litio, una tecnología que ha ido ganando importancia sobre todo en los coches eléctricos de segmentos más asequibles.
Valencia deberá producir baterías completas. La fábrica eslovaca quedará dedicada a celdas y sistemas de almacenamiento de energía, mientras que la unidad de Kenitra producirá cátodos destinados a abastecer las restantes operaciones.
Se crea así una cadena industrial que une África y Europa, en la que Volkswagen y Gotion reparten inversiones y producción.
Aún no se han divulgado cuáles serán los modelos de Volkswagen que utilizarán las baterías producidas en Valencia.
¿Por qué tantas empresas chinas están eligiendo España?
La llegada de Gotion se suma a un movimiento más amplio de la industria china hacia España.
El país cuenta con una de las mayores industrias automotrices de Europa, con fábricas, proveedores, infraestructuras y mano de obra especializada, lo que lo hace especialmente atractivo para fabricantes que desean producir dentro del mercado europeo.
Y hay otro factor decisivo.
Los coches eléctricos fabricados en China están sujetos a la tarifa aduanera normal del 10% aplicada por la Unión Europea y, según el fabricante, a derechos compensatorios adicionales creados por Bruselas tras la investigación sobre los subsidios concedidos por el Estado chino al sector.
Producir en Europa permite a las empresas chinas reducir la exposición a esas barreras cuando los vehículos o componentes pasan a tener origen europeo, aunque la situación depende del producto, de la estructura de producción y de las reglas de origen aplicables.
Gotion no está sola. Otros grupos chinos han ido buscando capacidad industrial en España, mientras CATL también prepara una gran fábrica de baterías en el país en asociación con Stellantis.
Volkswagen mantiene el control, pero China gana espacio
Para Volkswagen, el acuerdo permite repartir la enorme inversión necesaria para construir una cadena europea de baterías y beneficiarse de la experiencia de un fabricante especializado en un sector donde las empresas chinas han asumido una posición de liderazgo mundial.
Para Gotion, la operación ofrece algo igualmente valioso: capacidad industrial instalada dentro de la Unión Europea y una participación del 49% en una fábrica perteneciente a uno de los mayores grupos automovilísticos europeos.
No significa que Volkswagen esté vendiendo su fábrica a los chinos. PowerCo continuará poseyendo la mayoría y el control de la unidad española.
Pero la magnitud de la inversión muestra hasta qué punto las fronteras de la industria automotriz están cambiando: mientras los fabricantes europeos intentan competir con China en el coche eléctrico, las empresas chinas están cada vez más presentes dentro de la propia cadena industrial europea.