Lewis Hamilton terminó el Gran Premio de Bahréin, en Sepang, en tercer lugar, marcando una de las recuperaciones más destacadas de la carrera tras una elección de neumáticos que comprometió su inicio. El británico, que partía desde la primera fila, apostó por neumáticos blandos cuando la pista aún no ofrecía condiciones para los neumáticos lisos y cayó rápidamente al fondo del pelotón.
Hamilton llegó a rodar en 18.º y estaba a más de 50 segundos de los líderes en la vuelta 10, pero se mantuvo en pista y recuperó terreno a medida que la adherencia aumentaba y la carrera evolucionaba hacia condiciones de seco. El Safety Car provocado por la salida de Valtteri Bottas hacia la gravilla ayudó a reorganizar la estrategia de Ferrari y a relanzar las posibilidades del heptacampeón.
El británico volvió a la lucha por los lugares delanteros con una gestión eficaz de los neumáticos y varias maniobras de adelantamiento en medio del pelotón. Ya en las vueltas finales, adelantó a Isack Hadjar para subir al tercer puesto, posición que conservó hasta la bandera de cuadros.
Muchas felicidades a Max. Qué carrera tan difícil. Obviamente, tomamos la decisión equivocada al inicio, lo que hizo que todo fuera muy complicado. Vi a todos alejarse y, en la pantalla, me di cuenta de que estaba a un minuto de la cabeza. Pensé que, para nosotros, la carrera estaba prácticamente terminada. Pero me mantuve concentrado. Los muchachos hicieron un excelente trabajo durante las paradas en boxes. Hubo, obviamente, muchos cambios de neumáticos y mucha recuperación. Y, sinceramente, de todos los años que he estado aquí, esta fue la mejor carrera que hemos tenido en este circuito, sobre todo por este público. Por eso, un gran agradecimiento a todos.