Existen automóviles que desaparecen del mercado, pero nunca de verdad de la memoria de los amantes de los motores. El Honda NSX original es uno de ellos. Ahora, más de tres décadas después de haber revolucionado el mundo de los deportivos, regresa en una interpretación moderna que mantiene el motor V6 atmosférico, recupera los icónicos faros retráctiles y promete una experiencia de conducción cada vez más rara.
Se llama JAS Tensei by Pininfarina y es una recreación del Honda NSX de primera generación, desarrollada por JAS Motorsport en colaboración con la histórica casa italiana de diseño. Según Top Gear, el proyecto ha llegado finalmente a su configuración definitiva, con apenas 35 ejemplares previstos y un precio que arranca en 770 mil libras, aproximadamente 885 mil euros, antes de impuestos y del coste del coche original utilizado como base.
Pero lo más interesante no es solo el precio o la exclusividad. Es lo que los responsables han decidido preservar: la esencia de uno de los automóviles deportivos más importantes de la historia.
El deportivo que Ayrton Senna ayudó a convertir en leyenda
Cuando el Honda NSX llegó al mercado, en 1990, presentó una idea que parecía difícil de materializar: un superdeportivo con motor central, construcción avanzada y alto rendimiento, pero lo suficientemente cómodo y fiable para ser utilizado a diario.
El desarrollo del modelo también se asoció a Ayrton Senna, quien contribuyó a perfeccionar el comportamiento dinámico del automóvil durante las pruebas realizadas por Honda.
La conexión con Pininfarina, sin embargo, comenzó mucho antes. El prototipo HP-X, presentado en 1984 y que anticipaba el concepto del futuro NSX, fue diseñado por la empresa italiana.
Más de 40 años después de ese primer ejercicio de diseño, Pininfarina vuelve a trabajar sobre la misma idea.
El resultado es Tensei, palabra japonesa que significa “reencarnación”.
Y, en este caso, la designación parece particularmente adecuada.
El V6 sigue ahí, pero ahora llega a las 8.500 rpm
El corazón del JAS Tensei sigue siendo el motor V6 del NSX original de Honda. Sin embargo, prácticamente todo lo que lo rodea ha sido profundamente modificado.
JAS Motorsport recurrió a la especialista JUDD Power para transformar el motor de 3,0 litros en una unidad de 3,4 litros, manteniendo el bloque original y la configuración en V.
Entre los cambios se encuentran un nuevo cigüeñal de acero, culatas más ligeras, árboles de levas de perfil deportivo y válvulas de titanio.
Una de las decisiones más curiosas fue abandonar el célebre sistema VTEC de Honda, sustituido por una distribución de características más cercanas a las utilizadas en competición.
El motor sigue siendo atmosférico, sin turbocompresores, pero ahora alcanza las 8.500 vueltas por minuto.
La potencia sube a 414 cv, un salto considerable en comparación con los aproximadamente 250 a 290 cv de las diferentes versiones del NSX original.
Para completar la experiencia, se instalaron un sistema de admisión en fibra de carbono y un escape en Inconel, concebidos para producir una sonoridad inspirada en los motores de Fórmula 1 de la década de 1990.
La transmisión está a cargo de una caja manual de seis velocidades, que envía la potencia a las ruedas traseras a través de un diferencial autoblocante.
En un mercado en el que los superdeportivos recurren cada vez más a la electrificación y a transmisiones automáticas, esta elección es también una declaración de intenciones.
Más ancho, más musculoso y con los faros que todos querían ver
Pininfarina buscó modernizar la silueta del NSX sin borrar los elementos que lo hacían inmediatamente reconocible.
La carrocería es ahora más ancha y larga, con paneles enteramente construidos en fibra de carbono. Las proporciones mantienen la identidad del modelo original, aunque con una presencia visual más musculada.
Y hay una buena noticia para los aficionados: los faros retráctiles siguen presentes.
La solución fue, sin embargo, reinventada con un sistema de apertura servoasistido de alta velocidad, sensores de impacto y componentes mecánicos en titanio.
La aerodinámica también recibió especial atención. En lugar de añadir grandes alas exteriores, Pininfarina dio prioridad a la gestión de los flujos de aire a través de la parte delantera, de las ruedas y de las tomas de aire del motor.
En la parte trasera, los grupos ópticos fueron reinterpretados con elementos tridimensionales.
El resultado intenta combinar la elegancia del NSX original con un lenguaje visual más contemporáneo, sin transformar el automóvil en un ejercicio de diseño desvinculado de sus orígenes.
Fibra de carbono, frenos de competición y apenas 1.250 kilogramos
La transformación no se limita al motor y a la carrocería.
La estructura de aluminio del NSX fue reforzada en puntos considerados esenciales, incluyendo los pilares A y B y el túnel central.
La suspensión recibió una nueva geometría y amortiguadores KW ajustables en cuatro vías, mientras que la frenada queda a cargo de un conjunto Brembo con discos carbocerámicos.
La dirección pasa a contar con asistencia eléctrica, pero la JAS asegura que ha sido calibrada para preservar una sensación de conducción tan analógica como sea posible.
Otra modificación importante fue la instalación del motor en una posición 45 milímetros más baja, una solución que contribuye a reducir el centro de gravedad.
A pesar de los refuerzos estructurales y de las nuevas tecnologías, el Tensei anuncia un peso en seco de solo 1.250 kilogramos.
Es un valor que ayuda a explicar la filosofía del proyecto: en lugar de buscar números de potencia extremos, JAS pretende privilegiar la respuesta del motor, el equilibrio del chasis y la conexión entre el conductor y la máquina.

Por dentro, los años 90 dieron paso al lujo
El habitáculo también fue profundamente renovado, aunque mantiene una disposición inspirada en el automóvil original.
Los materiales típicos de los años 90 dieron paso a una combinación de fibra de carbono, cuero y Alcantara.
El cuadro de instrumentos utiliza una estructura de una sola pieza en fibra de carbono, mientras que los asientos Sabelt reciben también elementos de este material.
El volante está recubierto de Alcantara y las pantallas recurren a la tecnología OLED.
La intención es crear un ambiente más sofisticado, sin perder la simplicidad funcional que caracterizaba al Honda NSX.
Sólo 35 personas podrán tener esta reencarnación
La producción del JAS Tensei by Pininfarina quedará limitada a 35 ejemplares.
El precio parte de 770 mil libras, aproximadamente 885 mil euros, pero ese valor no incluye impuestos ni el Honda NSX original que servirá como base para la transformación.
O sea, el coste final podría superar fácilmente el millón de euros, dependiendo del precio del vehículo donante y de la carga fiscal aplicable.
El Tensei no es, por tanto, un nuevo Honda NSX producido por la marca japonesa, sino un proyecto independiente de transformación y modernización de ejemplares de la primera generación.
En una época en que la industria automotriz acelera hacia la electrificación, JAS y Pininfarina eligieron un camino diferente: recuperar un deportivo de los años 90 y perfeccionarlo sin quitar aquello que lo hizo especial.
Con un V6 atmosférico capaz de alcanzar las 8.500 vueltas, caja manual y faros retráctiles, esta reencarnación del NSX es también un homenaje a una época en la que el placer de conducir no dependía exclusivamente de la potencia disponible.