Charles Leclerc terminó el Gran Premio de Singapur en la segunda posición, admitiendo al final de la prueba que podría haber adoptado una postura más agresiva en la salida. El piloto de Ferrari destacó el ritmo fuerte mostrado durante la fase inicial, pero reconoció que la estrategia implementada con el Virtual Safety Car exigió un esfuerzo adicional que penalizó la durabilidad de los neumáticos en las vueltas finales.
Al hacer el balance de la carrera, el monegasco explicó que el equipo optó por un enfoque táctico distinto. “Estuvimos muy fuertes al inicio de la carrera, pero luego empezamos a degradar un poco más en el primer stint”, señaló, añadiendo que creyó en esa opción estratégica hasta el final, a pesar de haber empujado el ritmo al inicio del último segmento y haber soportado un mayor desgaste que sus rivales.
El piloto subrayó que dio todo en pista y que rechaza cualquier tipo de remordimiento respecto al desenlace. “Di todo y no me arrepiento de nada. No creo que hubiera mucho más que hacer hoy, además de, tal vez, haber sido un poco más agresivo al inicio, pero las cosas son así”, declaró.
La evaluación del ritmo de Ferrari
Cuestionado sobre si Ferrari continúa en desventaja respecto a los demás equipos de élite en términos de ritmo puro, Leclerc confirmó esa percepción, aunque destacó los efectos beneficiosos de las más recientes novedades técnicas introducidas en el monoplaza: “Aún lo siento así, pero es verdad que trajimos algunas piezas nuevas pequeñas para el coche que tal vez nos hayan ayudado a dar un paso más adelante”, afirmó, subrayando que el equipo mantendrá el esfuerzo de desarrollo e introducirá nuevos componentes para alcanzar el nivel competitivo de los principales rivales.