Llega al coche en una mañana fría, se sienta al volante y descubre que apenas puede ver a través del parabrisas. Enciende la calefacción, aumenta la ventilación y espera. Pero las lunas siguen empañadas. ¿Debería usar aire caliente o frío? ¿Y por qué activar el aire acondicionado, incluso en invierno, podría ser la mejor solución?
La respuesta es más simple de lo que parece: para eliminar rápidamente el empañamiento, el truco está en combinar aire tibio o caliente, aire acondicionado y entrada de aire exterior. Y hay un botón que muchos conductores dejan encendido sin darse cuenta de que podría estar empeorando el problema.
¿Por qué se empañan las lunas por dentro?
Todo empieza con la humedad.
Cuando el aire húmedo dentro del automóvil entra en contacto con una superficie suficientemente fría, como el parabrisas en una mañana de otoño o invierno, el vapor de agua se condensa en pequeñas gotitas. Esa película de humedad dificulta la visibilidad.
La respiración de los ocupantes, las chaquetas mojadas, los paraguas y hasta las alfombrillas mojadas contribuyen a aumentar la cantidad de agua presente en el aire del habitáculo.
Por eso, cuanto más personas haya dentro del coche y mayor sea la humedad acumulada, más fácilmente se empañarán las lunas.
Aire caliente o frío? ¿Qué funciona mejor?
Según las recomendaciones del RAC, una de las organizaciones británicas de asistencia automovilística, la forma más eficaz de desempañar el parabrisas es dirigir el flujo de aire hacia el cristal y utilizar el aire acondicionado junto con la calefacción.
El aire tibio o caliente ayuda a evaporar el agua acumulada en la superficie del vidrio y a elevar su temperatura, reduciendo la posibilidad de que se condense de nuevo.
Por su parte, el aire acondicionado tiene otra función esencial: eliminar la humedad del aire que circula en el habitáculo.
Esto significa que no tienes que elegir entre calentar el coche y encender el aire acondicionado. Puedes hacer ambas cosas a la vez.
En los automóviles equipados con climatización automática, la función de desempañado del parabrisas suele ajustar la ventilación, la temperatura y el aire acondicionado para acelerar el proceso.
El botón que puede estar empeorando el problema
Existe un error particularmente común: mantener activada la recirculación del aire.
Este sistema, normalmente identificado por un símbolo de un coche con una flecha circular en su interior, impide o reduce la entrada de aire exterior, haciendo circular de nuevo el aire que ya se encuentra dentro del habitáculo.
Es útil en determinadas situaciones, como cuando se pretende enfriar rápidamente el interior del coche. Pero, ante lunas empañadas, puede volverse contraproducente.
La razón es simple: si el aire interior está cargado de humedad, seguir haciéndolo circular puede dificultar la eliminación de esa humedad.
La recomendación es desactivar la recirculación y permitir la entrada de aire exterior, utilizando al mismo tiempo la ventilación y, siempre que sea posible, el aire acondicionado.
Si el automóvil no tiene aire acondicionado, abrir ligeramente una ventana también puede ayudar a renovar el aire y a reducir la humedad en el interior, sobre todo cuando el aire exterior está más seco.
¡No apagues el motor por aquí! Sigue a Automonitor en LinkedIn y en Instagram.
¿Y si los cristales están siempre empañados?
Si el problema aparece todos los días, incluso después de utilizar correctamente la climatización, podría haber humedad acumulada en el automóvil.
Vale la pena comprobar si las alfombrillas están mojadas, si hay agua en el suelo o en el maletero y si existen señales de filtraciones en puertas, ventanas u otras zonas de la carrocería.
Un filtro de habitáculo muy sucio o problemas en el sistema de ventilación y aire acondicionado también pueden dificultar el desempañado.
La limpieza de los cristales por el interior es igualmente importante. La acumulación de grasa y suciedad puede favorecer la formación de una película que perjudica la visibilidad.
Si el empañamiento persiste sin una explicación evidente, podría justificarse una inspección al sistema de climatización y a la eventual presencia de infiltraciones.
Qué debe hacer antes de arrancar?
El procedimiento más sencillo es seleccionar la función de desempañado, dirigir la ventilación hacia el parabrisas, encender el aire acondicionado, escoger una temperatura agradable y asegurarse de que la recirculación está desactivada.
Si es necesario, aumente temporalmente la velocidad de la ventilación hasta recuperar una buena visibilidad.
Evite recurrir a la manga de la chaqueta o a la mano para limpiar el cristal. Además de no resolver la humedad presente en el habitáculo, ese gesto puede dejar marcas que dificultan la visión, especialmente durante la conducción nocturna.
Y hay una regla que prevalece sobre todas las demás: no inicie el viaje mientras no pueda ver adecuadamente la carretera a través del parabrisas y de los demás vidrios necesarios para conducir.
Al final, el secreto para terminar con los cristales empañados no es simplemente poner la calefacción al máximo. Es calentar el vidrio, eliminar la humedad del aire y renovar la ventilación del habitáculo.