Un Ferrari de más de 300 mil euros, una calle estrechísima y una curva que parece imposible de hacer. Fue este el escenario de una situación insólita en el centro histórico de Sevilla, en España, protagonizada por un Ferrari Roma Spider con matrícula portuguesa.
Según el ‘El País’, las imágenes que circulan en las redes sociales muestran al conductor intentando girar a la izquierda en la Calle Bamberg, junto a la Calle Argote de Molina. Pero hay un problema: el Ferrari tiene casi dos metros de ancho y el espacio entre los edificios es todo menos generoso.
Entonces comienza una sucesión de maniobras hacia adelante y hacia atrás, siempre con el cuidado de no tocar las paredes. La situación llama la atención de los peatones y uno de ellos acaba por acercarse para orientar al conductor.
Un Ferrari de 620 CV en una curva extremadamente estrecha
El protagonista es un Ferrari Roma Spider, equipado con un motor V8 biturbo de 3,9 litros y 620 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,4 segundos y superar los 320 km/h.
Pero, en ese momento, la potencia era lo que menos interesaba.
Con 4,66 metros de longitud y 1,97 metros de ancho, sin contar con los espejos, el descapotable italiano no es precisamente el coche ideal para enfrentarse a las calles más estrechas de Sevilla.
El acceso a determinadas zonas del centro histórico está condicionado, aunque las imágenes no permiten aclarar si el conductor tenía autorización para circular por ese lugar.
Tampoco es posible confirmar, solo con la información difundida, si el Ferrari logró completar la maniobra sin ningún daño.
Una cosa es segura: cuando se conduce un automóvil de más de 300 mil euros, cada centímetro cuenta. Y, esta vez, la matrícula portuguesa hizo la historia todavía más curiosa.
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