KTM atravesó una de las crisis más graves de su historia, estuvo al borde de la quiebra y terminó pasando al control del grupo indio Bajaj. El cambio planteó una cuestión importante: ¿seguirá la marca fabricando sus motos más potentes en Austria o podría transferir la producción a la India? El CEO del fabricante ya dio una respuesta, pero los números muestran que la recuperación aún está lejos de haberse concluido.
La marca austríaca ahora busca equilibrar tres prioridades: recuperar la rentabilidad, preservar su identidad industrial y mantener la presencia en las competiciones, incluido el MotoGP. Pero qué ocurrió realmente, qué decisiones se tomaron y qué riesgos permanecen?
Qué le pasó a KTM y por qué entró Bajaj?
Después de enfrentar graves dificultades financieras, KTM necesitó una reestructuración para evitar el colapso. Fue en este contexto que el grupo indio Bajaj, socio industrial de la fabricante durante varios años, asumió el control de la empresa.
La vinculación entre las dos marcas no comenzó con la crisis. Bajaj ya producía en la India varios modelos de KTM de baja y media cilindrada, incluyendo las gamas 125, 250 y 390, en la fábrica de Chakan, cerca de Pune.
El temor surgió cuando el cambio de control planteó la posibilidad de trasladar también a la India la producción de las motos de mayor cilindrada, históricamente asociadas a las instalaciones austriacas de Mattighofen.
¿La producción se va a ir de Austria?
Por ahora, la respuesta es no.
Según la ‘L’Automobile Magazine’, que recupera una entrevista concedida a la ‘Speedweek’, Gottfried Neumeister, CEO de KTM, confirmó que las motos de alta cilindrada seguirán siendo producidas en Austria.
El desarrollo tecnológico también permanecerá en Mattighofen, donde trabajan más de 440 ingenieros dedicados al diseño de los productos.
La decisión tiene una importancia que va más allá de la ubicación de las fábricas. Para KTM, mantener cerca a los equipos de ingeniería, los centros de pruebas y la producción es esencial para el desarrollo de sus motos de mayor rendimiento.
Neumeister reveló además que Bajaj le dio libertad para constituir un equipo de gestión independiente, a pesar de que el grupo indio controla la empresa.
Esto no significa, sin embargo, que todos los empleos estén garantizados o que los volúmenes de producción regresen rápidamente a los niveles anteriores a la crisis.
¿KTM ya consiguió recuperarse financieramente?
Los primeros resultados de 2026 muestran señales positivas, pero también revelan la magnitud del desafío.
En el primer semestre, Bajaj Mobility registró ingresos de 701,4 millones de euros, un aumento del 65% frente al periodo homólogo.
En la actividad de motocicletas, los ingresos alcanzaron 579,6 millones de euros, un 109,1% más que en el primer semestre de 2025.
Pero hay un dato que exige cautela: se vendieron 89.004 motos, apenas un 4,4% más que un año antes y un 39,7% menos que en el primer semestre de 2024.
Es decir, los ingresos se están recuperando mucho más rápido que las ventas, en un contexto en el que la comparación con 2025 está influenciada por los efectos de la crisis.
La reducción de los costos fijos, estimada en 65,8 millones de euros, también contribuyó a la mejora de las cuentas. El resultado operativo bruto volvió a terreno positivo, alcanzando 37,6 millones de euros, con un margen del 5,4%.
Son señales alentadoras, pero aún insuficientes para garantizar una recuperación sostenible.
¿Por qué KTM no abandona el MotoGP?
La competición fue otra de las cuestiones que la nueva dirección tuvo que resolver.
Después de una reestructuración marcada por recortes de costos y la eliminación de aproximadamente 500 puestos de trabajo, mantener un programa deportivo costoso podría parecer una contradicción.
Pero, para KTM, las carreras son más que una herramienta de promoción.
La marca construyó gran parte de su identidad a través de la competición, primero en el todo terreno y luego también en los circuitos. El MotoGP se convirtió en una vitrina tecnológica y comercial importante para sus modelos de carretera.
Gottfried Neumeister reveló que tuvo que viajar varias veces a la India para explicar a los responsables de Bajaj la importancia estratégica de esta inversión.
El resultado fue un compromiso de continuidad por cinco años más.
Aun así, el mantenimiento del programa no significa libertad para aumentar los presupuestos. La dirección pretende que la inversión en las competiciones tenga resultados comerciales demostrables.
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¿Qué cambia para quienes tienen o pretenden comprar una KTM?
La confirmación de la producción austríaca de las motos de mayor cilindrada es una señal de continuidad para los clientes de la marca.
La preservación de los equipos de ingeniería y desarrollo también permite mantener competencias técnicas importantes para los futuros modelos.
Pero hay otras cuestiones fundamentales para los motociclistas: la disponibilidad de piezas, la capacidad de lanzar nuevos productos y la estabilidad de la red de concesionarios y talleres.
Todo ello depende de que KTM logre convertir los primeros signos de recuperación en una situación financiera sostenible.
La decisión de mantener la producción en Austria y continuar en el MotoGP ayuda a preservar la identidad de la marca, pero no elimina los riesgos asociados a ventas todavía muy inferiores a las registradas antes de la crisis.
¿Cuáles son los próximos desafíos?
La prioridad asumida por KTM es recuperar la rentabilidad antes de buscar un crecimiento acelerado de las ventas.
Eso significa controlar los costos, consolidar la producción, reforzar la confianza de los clientes y asegurar que las fábricas pueden mantener niveles de actividad económicamente sostenibles.
Bajaj cuenta con capacidad industrial y experiencia en la producción de motos de gran volumen, mientras que KTM pretende preservar el conocimiento técnico y la identidad deportiva que desarrolló en Austria.
El desafío será encontrar un equilibrio entre estas dos realidades.
Por ahora, hay dos decisiones importantes: las motos de alta cilindrada seguirán produciéndose en Mattighofen y KTM mantendrá su apuesta por el MotoGP.
Pero la verdadera recuperación solo se demostrará cuando el aumento de ingresos vaya acompañado de un crecimiento constante de las ventas y de resultados financieros sostenibles.
KTM logró superar la fase más crítica de su crisis. Falta ahora demostrar que puede construir un futuro estable sin perder aquello que la convirtió en una de las marcas más reconocidas del motociclismo.
KTM garantizó la continuidad en el MotoGP en un momento en el que la competición se prepara para una transformación profunda. En 2027, los motores perderán cilindrada y varias tecnologías serán limitadas. Pero, ¿qué cambia realmente para los pilotos? Automonitor ya explicó las nuevas reglas y las consecuencias para el futuro del campeonato: descubre todo aquí.