Harley-Davidson con motores de avión: ¿quién pensó que era buena idea y logró hacerla andar?

17 octubre, 2026

Una Harley-Davidson Street Glide estaba destinada a terminar sus días en un desguace. Pero Matt Mikka, creador de contenidos conocido por el canal ‘Warped Perception’, decidió que aquella moto merecía un destino mucho más distinto. Y el resultado es una máquina que parece haber salido de una experiencia entre ingenieros aeronáuticos y amantes de las motos.

En lugar de conservar el tradicional motor en V de dos cilindros, Mikka decidió hacer algo mucho más radical: reemplazar la propulsión convencional por dos motores a reacción, transformando la Harley-Davidson en una especie de avión sin alas.

El proyecto recibió el nombre Jet Glide y requirió aproximadamente 400 horas de trabajo, según la publicación italiana ‘Moto.it’.

Dos motores a reacción y ninguna transmisión convencional

La transformación fue mucho más allá de un simple cambio mecánico. Los dos pequeños motores a reacción se instalaron en el espacio que antes ocupaban las alforjas laterales, mientras que se integró un depósito adicional de queroseno en la estructura de la moto.

El cambio hizo innecesarios varios componentes fundamentales de una Harley-Davidson tradicional. La Jet Glide no necesita caja de cambios ni transmisión mecánica para la rueda trasera, ya que se desplaza exclusivamente gracias al empuje generado por las turbinas.

Para adaptar los nuevos componentes, Mikka recurrió a técnicas de corte por láser y impresión 3D, utilizadas principalmente en la fabricación de protecciones térmicas especiales.

La electrónica también exigió un trabajo complejo de calibración para permitir controlar los motores y garantizar el funcionamiento del conjunto.

Y sí, esta Harley-Davidson realmente puede moverse

Una cosa es construir una moto con dos motores a reacción. Otra, bastante diferente, es lograr ponerla en movimiento.

En las primeras pruebas, la Jet Glide superó los 100 km/h, demostrando que la transformación no se quedó solo en una experiencia estática.

Pero hay otro detalle que hace a esta Harley-Davidson particularmente inusual: el sonido. En lugar del característico rugido grave de los motores de Milwaukee, la Jet Glide emite un ruido ensordecedor, parecido al de un avión a reacción que pasa a baja altura.

Naturalmente, no se trata de una solución destinada a la producción en masa ni de una alternativa práctica a los motores convencionales. Se trata de una creación experimental, creada para explorar los límites de la ingeniería y de la imaginación.

Aun así, hay algo irresistible en esta historia: una moto que estaba a punto de ser destruida acabó transformándose en una máquina movida por turbinas, capaz de circular sin siquiera transmitir potencia a la rueda trasera.

Y pensar que todo comenzó con una Harley-Davidson que ya nadie quería.

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Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.