Un teléfono inteligente que funciona perfectamente podría, pronto, dejar de ser compatible con la pantalla del coche. Esa es la posibilidad que preocupa a algunos usuarios de Android Auto, después de haber empezado a recibir avisos de que sus dispositivos podrían dejar de ser soportados por el sistema de Google.
La modificación aún no ha sido anunciada oficialmente, pero las primeras señales apuntan a una actualización de los requisitos mínimos de Android Auto. Están especialmente en juego los teléfonos con Android 9 y Android 10, que podrían perder la capacidad de conectarse al coche, incluso mediante un cable USB.
¿Qué está sucediendo con Android Auto?
Según avanza la revista francesa ‘L’Automobile Magazine’, las primeras alertas surgieron a principios de octubre, cuando varios conductores reportaron, en la plataforma Reddit, mensajes que indicaban que sus teléfonos dejarían de ser compatibles con Android Auto en breve.
Entre los dispositivos identificados se encuentran el Samsung Galaxy S9, el Galaxy Note 9 y el Sony Xperia XZ2 Compact, modelos lanzados en 2018 que finalizaron su ciclo de actualizaciones oficiales con Android 10.
Lo más curioso es que los teléfonos siguen funcionando normalmente y, por el momento, aún pueden conectarse al coche.
El problema podría surgir con una futura actualización de Android Auto.
Actualmente, Google exige Android 9 o una versión posterior para utilizar el sistema mediante cable USB. Ya la conexión inalámbrica exige, en general, Android 11 o una versión más reciente, aunque existen excepciones para determinados dispositivos.
Las avisos ahora identificados también aparecen en smartphones conectados por cable, lo que llevó a publicaciones especializadas, como Android Authority y 9to5Google, a admitir que Google podría estar preparando la adopción de Android 11 como requisito mínimo para ambos tipos de conexión.
Sin embargo, la empresa aún no ha confirmado oficialmente este cambio ni ha anunciado una fecha para su posible implementación.
Millones de teléfonos podrían verse afectados
Aunque Android 9 y Android 10 son versiones antiguas del sistema operativo, siguen instaladas en muchos dispositivos.
Según datos de distribución de Android correspondientes a diciembre de 2025, Android 10 representaba el 7,8% de los dispositivos activos, mientras que Android 9 estaba presente en el 4,5%.
En conjunto, estas versiones representaban el 12,3% de los dispositivos Android.
Esto no significa que todos esos usuarios tengan coches compatibles con Android Auto, pero muestra la magnitud potencial del cambio.
Para quienes utilizan diariamente Google Maps, Waze o Spotify a través de la pantalla central del coche, perder esta funcionalidad podría representar una molestia significativa.
El teléfono continuará funcionando, pero podría dejar de proyectar las aplicaciones en el sistema multimedia del automóvil.
¿Cómo saber si tu teléfono está en riesgo?
Lo primero que hay que hacer es verificar qué versión de Android está instalada en el teléfono.
El procedimiento es relativamente sencillo:
Abre las “Ajustes” del teléfono.
Busca la opción “Acerca del teléfono” o “Información del software”.
Localiza el campo “Versión de Android”.
Verifica el número que aparece.
Si el equipo utiliza Android 11 o una versión más reciente, los avisos conocidos hasta ahora no señalan ningún problema de compatibilidad relacionado con este posible cambio.
Si tienes Android 9 o Android 10, vale la pena verificar si existe alguna actualización oficial disponible.
Algunos dispositivos siguen utilizando versiones antiguas simplemente porque los propietarios nunca instalaron las actualizaciones proporcionadas por los fabricantes.
¿Será necesario comprar otro teléfono?
No necesariamente.
Antes de contemplar la sustitución del smartphone, conviene esperar una confirmación oficial de Google y verificar si el equipo puede recibir una versión más reciente de Android.
También existen sistemas operativos alternativos, como LineageOS, que permiten instalar versiones más recientes de Android en determinados dispositivos antiguos.
Sin embargo, esta solución requiere conocimientos técnicos, puede provocar pérdida de datos y no garantiza la compatibilidad con todas las aplicaciones, incluido Android Auto.
Para la mayoría de los usuarios, la actualización oficial continúa siendo la alternativa más segura.
Existe además una distinción importante: este posible cambio se refiere a Android Auto, que permite usar aplicaciones del teléfono en la pantalla del coche, y no a Android Automotive, el sistema operativo integrado directamente en algunos vehículos.
Los vehículos equipados con Android Automotive no deberían verse afectados por este posible cambio en los requisitos de conexión de los teléfonos.
Por ahora, los smartphones identificados continúan funcionando con Android Auto. Pero las avisos recibidos por algunos usuarios sugieren que Google podría estar preparando otro cambio que dejaría atrás a los dispositivos antiguos.