Quien conduce una moto en el tráfico conoce bien la rutina: detenerse, apretar el embrague, volver a arrancar y repetir todo en el semáforo siguiente. Kawasaki encontró una forma de eliminar parte de ese trabajo, sin convertir la moto en una automática. La nueva KLE500 SE Smartride permite arrancar y detenerse sin tocar la palanca del embrague. Y lo más curioso es que puede hacerlo mediante un sistema completamente mecánico.
La novedad fue presentada por Kawasaki para la gama 2027 y pretende facilitar sobre todo la conducción en la ciudad, donde las paradas y los arranques constantes pueden resultar agotadores.
La solución se llama Smartride y se estrena en esta versión de la KLE500, una moto de aventura diseñada para circular tanto por carretera como por trayectos fuera de carretera.
¿Cómo funciona un embrague que prescinde de la maneta?
El secreto reside en un embrague centrífugo compacto, integrado en el conjunto de embrague convencional.
Cuando el motor está funcionando a bajas revoluciones, el mecanismo interrumpe automáticamente la transmisión de potencia a la rueda trasera. A medida que el motorista acelera, el embrague entra progresivamente en funcionamiento y la moto empieza a desplazarse.
En la práctica, ya no es necesario encontrar el punto de embrague para arrancar o apretar la maneta cuando la moto se inmoviliza.
Y todo sucede sin sensores electrónicos, motores eléctricos o sistemas informáticos que controlen el embrague.
La ventaja se hace especialmente evidente en el tráfico urbano, donde el motociclista puede tener que detenerse y arrancar decenas de veces en un único trayecto.
Pero sigue siendo una moto con cambios manuales
Este es el detalle más importante: Kawasaki no creó una transmisión totalmente automática.
Durante la conducción, el motociclista continúa seleccionando los cambios mediante el pedal y usando la palanca del embrague en las transiciones de marcha, tal como en una motocicleta convencional.
El sistema Smartride interviene esencialmente en los arranques y en las paradas, reduciendo el esfuerzo necesario sin quitar al conductor el control habitual de la transmisión.
Según Kawasaki, la tecnología también dificulta mucho que el motor se cale al arrancar.
Es un enfoque distinto al utilizado por algunas marcas que apuestan por transmisiones automáticas o sistemas electrónicos para facilitar la conducción.
La novedad llega a la Kawasaki KLE500 de 2027
La nueva KLE500 SE Smartride mantiene el concepto aventurero de la familia, con una posición de conducción erguida, protección aerodinámica y una rueda delantera de 21 pulgadas.
Además de la embrague Smartride, esta versión pasa a contar con neumáticos sin cámara de aire, una solución que puede simplificar determinadas reparaciones en caso de pinchazo.
Kawasaki mantiene también las versiones convencional y SE en la gama de 2027, reservando el nuevo sistema de embrague para la variante Smartride.
La comercialización está prevista para principios de 2027 en algunos mercados europeos, pero la disponibilidad y el precio en Portugal deben confirmarse.
Más que una novedad tecnológica, esta solución busca resolver un inconveniente bastante común entre los motociclistas.
A fin de cuentas, no todos quieren abdicar de los cambios manuales para hacer la conducción más cómoda. Y Kawasaki demuestra que puede existir un camino intermedio: mantener la experiencia tradicional de conducción, pero eliminar una de las tareas más repetitivas del día a día.