Mercedes probó dos coches a 56 km/h, uno contra otro: el resultado de la prueba de choque sorprendió

23 octubre, 2026

Dos automóviles con más de dos toneladas cada uno, ambos en movimiento a 56 km/h, y sin ninguna frenada antes del impacto. Este fue el escenario creado por Mercedes-Benz para probar la seguridad del nuevo CLA en una colisión lateral. El ensayo involucró una versión eléctrica y otra con motor de combustión electrificado y permitió evaluar no solo la protección de los ocupantes, sino también la resistencia de la batería de alta tensión.

Mercedes-Benz decidió recrear uno de los accidentes más peligrosos que pueden ocurrir en una carretera: una colisión lateral en un cruce, con dos vehículos en movimiento.

Según el periódico español ‘El Economista’, la marca alemana utilizó dos automóviles de serie en una prueba que buscó acercarse a las condiciones de un accidente real.

De un lado estaba un CLA Shooting Brake con motor de combustión electrificado. Del otro, un CLA totalmente eléctrico. Ambos circulaban a 56 km/h cuando se produjo el impacto, sin ninguna frenada previa.

El Shooting Brake impactó en el costado del lado del conductor del CLA eléctrico, poniendo a prueba una de las zonas más vulnerables de cualquier automóvil.

¿Qué ocurrió con los ocupantes?

Los resultados comunicados por Mercedes-Benz indican que los habitáculos de los dos vehículos mantuvieron la integridad estructural tras la colisión.

En el interior había ocho maniquíes de prueba, representando a cuatro adultos y cuatro niños.

Según el fabricante, las mediciones recogidas quedaron por debajo de los límites utilizados para evaluar la protección de los ocupantes, apuntando a un bajo riesgo de lesiones graves o mortales en las condiciones específicas del ensayo.

El resultado es particularmente relevante porque, en una colisión lateral, existe menos espacio entre el punto de impacto y los ocupantes que en una colisión frontal.

Esto significa que la estructura de la carrocería y los sistemas de retención tienen menos distancia disponible para absorber la energía de la colisión.

Importa, sin embargo, distinguir esta demostración de una evaluación independiente: los resultados presentados fueron difundidos por la propia Mercedes-Benz y se refieren a las condiciones concretas del ensayo.

¿Y la batería del Mercedes eléctrico?

Una de las cuestiones centrales del ensayo era entender cómo reaccionaría la batería de alta tensión del CLA eléctrico.

Según Mercedes-Benz, el conjunto resistió al impacto sin daños.

Esta resistencia es especialmente importante en un vehículo eléctrico, ya que la protección de la batería y de los componentes de alta tensión forma parte de los requisitos de seguridad en caso de accidente.

La marca buscó, así, evaluar simultáneamente la protección de los ocupantes y la capacidad de la estructura para preservar los componentes eléctricos más sensibles.

Hay, además, una particularidad que distingue esta experiencia de las pruebas de colisión más habituales.

En lugar de utilizar una barrera fija o un equipo que simula otro vehículo, Mercedes colocó dos automóviles reales en movimiento.

El objetivo fue observar la forma en que las estructuras de ambos interactúan durante un golpe lateral.

Antes de que un Mercedes llegue a la carretera, hay miles de colisiones virtuales

El ensayo forma parte de un trabajo de investigación que Mercedes-Benz desarrolla desde hace décadas.

La fabricante estudia y reconstruye accidentes reales desde 1969, recurriendo actualmente al análisis de unas 6.000 ocurrencias y a la información recogida por equipos de investigación en Alemania, China e India.

Estos datos ayudan a los ingenieros a identificar los tipos de impacto más relevantes y a desarrollar soluciones para proteger a los ocupantes.

Antes de llegar a las pruebas físicas, cada nuevo modelo pasa, según la marca, por aproximadamente 15.000 simulaciones de colisión durante el desarrollo.

La inteligencia artificial también se utiliza para perfeccionar las previsiones de los ingenieros.

Posteriormente, Mercedes-Benz realiza alrededor de 150 pruebas físicas de colisión por modelo, en un proceso que, según la fabricante, supera los requisitos legales.

Jörg Burzer, miembro del consejo de administración de Mercedes-Benz responsable de Tecnología, Desarrollo y Compras, afirma que la ambición de la empresa es fabricar los vehículos más seguros del mundo.

El responsable considera que el ensayo demuestra cómo la investigación de accidentes reales se utiliza en el desarrollo de nuevos automóviles.

La próxima novedad podría ayudar a los bomberos antes de llegar al accidente

Además del test de colisión, Mercedes-Benz anunció una tecnología destinada a facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

Se llama Mercedes-Benz Rescue Intelligence y deberá comenzar a ser introducida gradualmente a partir de 2027.

El sistema fue diseñado para disponibilizar información sobre un vehículo accidentado mientras los medios de socorro aún se dirigen al lugar.

Dependiendo de las condiciones del accidente y de la disponibilidad técnica, los bomberos y otros equipos de rescate podrían recibir datos sobre el número de ocupantes, el estado de los airbags y de los cinturones de seguridad, las puertas abiertas y la temperatura de la batería.

En los automóviles eléctricos, también podrán consultar información sobre el estado del sistema de alta tensión.

La intención es permitir que los profesionales anticipen los riesgos, preparen el equipo adecuado y planifiquen la intervención antes de llegar al vehículo.

Es una evolución que muestra cómo la seguridad automobilística ya no depende solo de la capacidad de un coche para resistir a un impacto, sino también de la información disponible en los minutos siguientes a un accidente.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.