Coches chinos conquistan el mundo, pero 90% de fabricantes podrían perder dinero

24 octubre, 2026

Las marcas chinas se multiplican en las carreteras europeas y desafían a los fabricantes tradicionales con precios competitivos y nuevas tecnologías. Pero, según un responsable de Chery, cerca del 90% de los fabricantes del país podrían estar operando con pérdidas. La advertencia proviene de dentro de la propia industria y plantea una cuestión: ¿cuántas de estas marcas lograrán sobrevivir?

Los automóviles chinos están ganando terreno en los mercados internacionales, surgen nuevas marcas y la competencia es cada vez más intensa. Pero detrás de esta expansión se esconde una realidad menos alentadora: alrededor de nueve de cada diez fabricantes chinos podrían estar perdiendo dinero.

La alerta parte de Zhang Guibing, presidente de Chery International, quien admite que muchas empresas podrían desaparecer en los próximos años.

En declaraciones a la prensa australiana, durante un encuentro en China, el responsable explicó que su estimación resulta del análisis de los informes financieros publicados por los fabricantes.

Según Zhang Guibing, hay demasiadas empresas disputando el mismo mercado y algunas acabarán inevitablemente desapareciendo.

El 90% es una estimación del ejecutivo, no una estadística oficial sobre toda la industria china. Aun así, un estudio independiente revela que las dificultades financieras están lejos de ser un problema aislado.

Nueve de cada diez fabricantes pueden estar perdiendo dinero

La magnitud del problema se hace más clara cuando se analizan los resultados de los fabricantes de vehículos de nuevas energías, categoría que incluye automóviles eléctricos, híbridos enchufables y vehículos eléctricos con rango de autonomía extendido.

Según el informe Global Automotive Outlook 2026, de la consultora AlixPartners, solo tres de los 30 fabricantes chinos analizados lograron presentar beneficios anuales en 2025.

Es decir, 27 empresas no alcanzaron la rentabilidad en ese periodo.

La consultora prevé además que solo siete de esos 30 fabricantes logren alcanzar el equilibrio financiero para 2030, dejando al resto ante un futuro incierto.

Conviene distinguir entre los dos indicadores: la estimación de Zhang Guibing abarca a los fabricantes chinos de automóviles en general, mientras que el estudio de AlixPartners analiza un grupo específico de empresas dedicadas a vehículos de nuevas energías.

Pero ambos señalan el mismo problema: vender automóviles y conquistar cuota de mercado no significa necesariamente ganar dinero.

Existencias de plantas para producir muchos más automóviles de los que el mercado absorbe

Una de las razones de esta situación es el exceso de capacidad productiva en China.

En 2025, el país fabricó aproximadamente 35 millones de vehículos, pero la capacidad anual instalada de sus fábricas fue estimada en alrededor de 55 millones.

Esto significa que la industria tenía capacidad para producir muchos más automóviles de los que efectivamente salieron de las líneas de montaje.

Cuando hay demasiadas fábricas y fabricantes compitiendo por los mismos compradores, se incrementa la presión para reducir precios y mantener los volúmenes de producción.

El problema es que vender más barato puede ayudar a conseguir clientes, pero también reduce el dinero que queda tras pagar los costos de fabricación, desarrollo y distribución.

Y, en un mercado tan competitivo, no todas las empresas consiguen compensar los márgenes reducidos con un aumento de las ventas.

El resultado es una situación aparentemente contradictoria: una industria que continúa creciendo a nivel internacional, pero donde muchos fabricantes enfrentan dificultades para convertir ese crecimiento en beneficios.

Vender más no significa necesariamente ganar dinero

La presión financiera no se debe únicamente a la guerra de precios. Los automóviles modernos también son cada vez más costosos de desarrollar.

Zhang Guibing explica que, en el pasado, gran parte de la inversión estaba centrada en la ingeniería mecánica. Hoy, los fabricantes necesitan desarrollar simultáneamente baterías, software, sistemas electrónicos y nuevas tecnologías de asistencia a la conducción.

Y estos gastos continúan aumentando.

El problema es particularmente duro para las empresas más pequeñas, que deben seguir el ritmo de la evolución tecnológica sin beneficiarse necesariamente de los mismos volúmenes de ventas que los grandes grupos.

La propia Chery, a pesar de seguir reportando beneficios, está sintiendo esa presión.

En el primer semestre de 2026, Chery Automobile registró un beneficio neto de 9,02 mil millones de yuanes, aproximadamente 1,1 mil millones de euros, un 9% menos que en el periodo homólogo.

Al mismo tiempo, los gastos de investigación y desarrollo aumentaron un 28,3%.

La expansión internacional ha ayudado a la empresa a compensar la competencia en el mercado doméstico. En el primer semestre, los mercados exteriores representaron el 69,1% de los ingresos de Chery Automobile, frente al 46,3% un año antes.

El ejemplo muestra que la internacionalización puede contribuir a la rentabilidad, pero no elimina la necesidad de inversiones elevadas ni garantiza que todos los fabricantes logren sobrevivir.

¿Y quien compre un automóvil chino en Portugal, debe preocuparse?

La advertencia lanzada por Chery no significa que las marcas chinas presentes en Portugal estén a punto de desaparecer, ni que sus automóviles sean menos fiables.

Tampoco permite identificar qué fabricantes podrían enfrentar mayores dificultades en los próximos años.

Pero la posibilidad de una consolidación de la industria plantea preguntas importantes para quienes están pensando en comprar un automóvil de una marca reciente.

Si un fabricante abandona determinado mercado, cambia de importador o deja de producir un modelo, el acceso a la asistencia técnica, a las piezas de repuesto y a las actualizaciones de software podría volverse más complejo.

Eso no significa que las garantías desaparezcan automáticamente. Las obligaciones legales y contractuales siguen siendo relevantes, aunque su concreción pueda depender de la estructura comercial y de la situación de cada empresa.

Por ello, antes de comprar un automóvil de una marca con poca implantación en Portugal, vale la pena verificar la existencia de una red de asistencia, la disponibilidad de piezas y quién asume las responsabilidades de garantía.

Son cuidados importantes al comprar cualquier automóvil, independientemente de su origen.

El responsable de Chery no identifica a las empresas que podrían desaparecer, ni establece un calendario para esa posible transformación del sector. Reconoce, de hecho, que la evolución tecnológica es tan rápida que ni los propios fabricantes pueden prever con exactitud cómo serán los automóviles de los próximos años.

China ya ha demostrado que puede fabricar automóviles a gran escala y venderlos en mercados de todo el mundo. El desafío, ahora, podría ser otro: descubrir cuántas de las empresas responsables de esa expansión lograrán sobrevivir financieramente al propio éxito.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.