“Una barra de jabón con cuatro ruedas”: el diseñador legendario arrasa con el primer Ferrari eléctrico

24 octubre, 2026

Frank Stephenson ayudó a diseñar algunos de los automóviles más admirados del mundo, incluyendo modelos de Ferrari y el McLaren P1. Pero el primer eléctrico de Maranello no le impresionó. Al contrario: el diseñador considera que el Luce podría convertirse en uno de los mayores fracasos de la historia del diseño automotriz. Y ni la emblemática marca italiana se salvó de las críticas.

Cuando alguien que ayudó a dibujar algunos de los Ferrari más conocidos de las últimas décadas compara el primer eléctrico de la marca con una barra de jabón con cuatro ruedas, la crítica difícilmente pasa desapercibida.

Frank Stephenson, diseñador cuyo currículum incluye el Ferrari F430, el Maserati MC12, el primer MINI de la era BMW y el McLaren P1, no oculta su desilusión con el nuevo Ferrari Luce.

En un artículo de opinión publicado por la ‘Top Gear’, el diseñador explica que prefirió dejar pasar algo de tiempo tras la presentación del automóvil antes de formular una evaluación definitiva. Pero la reflexión no suavizó sus impresiones.

Stephenson considera que el Luce es un error de diseño, aunque reconoce competencia en la ejecución de algunas soluciones. Va más allá y admite que el modelo podría pasar a la historia como uno de los mayores fracasos del diseño automotriz.

Y rechaza de antemano una posible defensa: la idea de que el coche sería aceptable si ostentara el símbolo de otra marca.

Para Stephenson, un mal diseño sigue siendo un mal diseño, independientemente del emblema colocado en el capó.

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¿Qué salió tan mal en el primer Ferrari eléctrico?

La crítica comienza en la parte delantera, que el diseñador considera demasiado genérica y prácticamente desprovista de elementos capaces de transmitir la identidad de Ferrari.

Stephenson reconoce un mérito en la continuidad visual entre la frente, el capó y el parabrisas, una solución que aprovecha la libertad proporcionada por la ausencia de un motor de combustión tradicional.

Pero los elogios terminan rápidamente.

En el lateral, critica la falta de tensión de las líneas y la presencia de elementos oscuros que, en su opinión, hacen que el automóvil parezca artificialmente alejado de las ruedas, acercándolo a la estética de un todoterreno.

Un detalle cuadrangular en la puerta delantera merece una comparación poco favorable con el diseño de un iPhone.

La parte trasera recibe el juicio más severo. Stephenson considera que los elementos visuales no funcionan en conjunto y que las cuatro ópticas circulares parecen un intento apresurado de añadir cierta identidad de Ferrari a un automóvil que, en su opinión, prácticamente no la posee.

El resultado es un modelo que el diseñador considera visualmente poco expresivo, a pesar de reconocer la calidad de ejecución del proyecto.

Hay una parte del Ferrari Luce que escapó a las críticas

Curiosamente, Stephenson cambia de tono cuando analiza el interior.

El Luce presenta una configuración de cuatro puertas y cinco plazas, privilegiando la utilización cotidiana y la comodidad. Un enfoque que el diseñador considera poco habitual en un Ferrari, pero que no le impide reconocer las cualidades del habitáculo.

La organización de los mandos, la atención al detalle y la calidad de ejecución merecen elogios. Stephenson admite incluso que el interior podría constituir uno de los principales argumentos para elegir el automóvil.

Pero existe un problema que, para el diseñador, ninguna de estas cualidades puede resolver.

Si se retiraran los emblemas, ¿sería posible reconocer de inmediato que estamos ante un Ferrari?

Stephenson considera que no. Y esa respuesta resume gran parte de su desilusión.

¿La influencia de Apple está apagando la identidad de Ferrari?

El Ferrari Luce fue desarrollado con la colaboración de LoveFrom, la empresa fundada por Jony Ive, antiguo responsable del diseño de Apple, y Marc Newson.

Esa conexión ayuda a entender el enfoque minimalista y la atención dada a la experiencia de uso, sobre todo en el interior.

Para Stephenson, sin embargo, la proximidad entre el lenguaje visual de los productos tecnológicos y la tradición de los deportivos italianos plantea una cuestión fundamental.

El diseñador sostiene que existe espacio para automóviles eléctricos inspirados en la filosofía de Apple y para Ferrari que preserven la emoción y la personalidad asociadas a la marca.

El problema, a su juicio, surge cuando la mezcla de estas dos identidades termina debilitando a ambas.

La crítica no significa, sin embargo, que el Luce sea necesariamente un mal automóvil. La propia Top Gear ya destacó cualidades en la conducción del prototipo. El juicio de Stephenson se centra principalmente en la apariencia y en la identidad del modelo.

¿Será este Ferrari un clásico incomprendido?

A pesar de todo, Stephenson admite que el tiempo podría alterar la percepción del Ferrari Luce.

La historia de la industria automotriz está llena de modelos inicialmente controvertidos que terminaron por conquistar admiradores y reconocimiento.

Pero el diseñador se muestra poco convencido de que eso ocurra con el primer eléctrico de Maranello.

Para ilustrar sus dudas, plantea una pregunta: ¿podrá el Ferrari Luce conquistar el premio máximo del Concurso de Elegancia Pebble Beach en 2050?

Stephenson no lo cree.

La polémica deja, sin embargo, una cuestión que va mucho más allá de la apariencia de este automóvil: en una época en la que la electrificación está transformando la industria, ¿hasta dónde puede una marca como Ferrari reinventarse sin perder la identidad que la hizo famosa?

Para Frank Stephenson, el Luce podría ser el ejemplo de una transformación que fue demasiado lejos.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.