¿Un coche con su apellido? Este millonario ya tiene dos y el más reciente es una extravagancia

31 octubre, 2026

Existen automóviles exclusivos y luego están aquellos que son literalmente imposibles de encontrar en otro lugar. El GFG Peralta D pertenece a la segunda categoría: fue creado por encargo para el empresario mexicano Carlos Peralta, toma como base un Maserati GranTurismo y luce una carrocería revestida de cobre, trabajada a mano por artesanos. Y ni siquiera es la primera vez que Peralta solicita a la familia Giugiaro un coche único.

El dinero puede comprar muchos automóviles raros, pero Carlos Peralta decidió ir más allá: encargó un coche que no existe en ningún catálogo, que lleva su propio apellido y que fue diseñado por uno de los nombres más importantes de la historia del diseño automovilístico.

El resultado se llama GFG Peralta D y fue presentado durante el Pastejé Automotive Invitational, en México.

Según el ‘El Economista’, se trata de la segunda creación exclusiva desarrollada para el empresario por el estudio GFG Style, fundado por Giorgetto Giugiaro y su hijo Fabrizio Giugiaro.

La primera fue el Peralta S, un superdeportivo basado en el Maserati MC20 e inspirado en el legendario Maserati Boomerang de 1972. Ahora, la familia regresa con una propuesta aún más insólita.

Si la “S” del primer modelo homenajeaba a los hijos de Peralta, la letra “D” de esta nueva creación hace referencia a sus hijas.

Un Maserati GranTurismo vestido de cobre

Bajo la carrocería se encuentra la estructura de un Maserati GranTurismo, con elementos de fibra de carbono y un chasis de aluminio.

Pero basta mirar el exterior para entender que el parentesco con el modelo italiano termina prácticamente ahí.

El Peralta D presenta una carrocería de formas geométricas y angulares, inspirada en los prototipos deportivos de la década de 1970.

La verdadera particularidad reside en el material utilizado: toda la sección inferior de la carrocería, desde la línea de las ventanillas, está recubierta con cobre genuino, moldeado y martillado a mano por artesanos especializados.

El proceso confiere a la superficie una textura propia, con reflejos que cambian según la incidencia de la luz.

En la parte superior, una gran superficie acristalada con acabado espejado prolonga visualmente la tonalidad del cobre, creando la impresión de una estructura casi continua.

El resultado es un automóvil que parece haber salido directamente de un salón de prototipos de los años 70, pero construido sobre una base mecánica contemporánea.

No tiene puertas convencionales: se abre como una nave espacial

Si la carrocería ya es inusual, el sistema de acceso al habitáculo resulta aún más sorprendente.

En lugar de puertas convencionales, el Peralta D utiliza una gran cúpula que integra el techo y las secciones laterales de la carrocería.

Cuando se abre, esta estructura permite acceder al interior de una forma poco habitual, dejando a la vista los cuatro asientos del automóvil, en una configuración 2+2.

En la parte trasera existen también elementos con apertura vertical, inspirados en el De Tomaso Mangusta de 1967, otro automóvil diseñado por Giorgetto Giugiaro.

Es una solución que combina espectáculo visual con la necesidad de facilitar el acceso a los asientos traseros.

Un tocador, cuero metalizado y champán a bordo

El interior fue diseñado para acompañar la identidad del exterior, con revestimientos en cuero de acabado metalizado, aplicaciones en Alcantara perforada y costuras realizadas con hilo de cobre genuino.

Pero hay un detalle que difícilmente pasará desapercibido.

El panel de instrumentos presenta una configuración simétrica: del lado del conductor se concentran los mandos necesarios para la conducción, mientras la zona del pasajero incorpora un pequeño tocador.

Este espacio incluye un monitor que puede funcionar como espejo iluminado y un compartimento destinado a productos de cosmética.

Y las particularidades no terminan aquí.

Atrás de la consola central se halla un pequeño frigorífico retráctil, preparado para guardar una botella de champán y cuatro copas de cobre.

Son detalles pensados específicamente para este encargo, que ayudan a explicar la diferencia entre un automóvil de producción limitada y un ejemplar verdaderamente hecho a medida.

¿Cuánto cuesta un automóvil de este tipo?

GFG Style no reveló el precio del Peralta D, ni especificó cuál es la motorización del Maserati GranTurismo empleada en el proyecto.

Tampoco existen indicios de que vaya a fabricarse una segunda unidad.

En la práctica, su valor está tanto en el trabajo artesanal y en los materiales utilizados como en la exclusividad de una creación diseñada para un único propietario.

El Peralta D demuestra hasta dónde puede llegar el diseño automovilístico cuando las limitaciones habituales de la producción en serie dejan de ser una prioridad.

Y hay un último detalle que hace la historia aún más curiosa: Carlos Peralta ya tiene dos automóviles exclusivos creados por la familia Giugiaro, ambos con su apellido.

Para la mayoría de los coleccionistas, tener un Maserati raro sería suficiente. Para este empresario mexicano, la solución fue encargar un Maserati que nadie más puede comprar.

Algunos eligen el color del coche en el configurador. Otros mandan martillar una carrocería entera en cobre. Para más historias donde la imaginación no conoce límites de presupuesto, siga Automonitor en LinkedIn y en Instagram.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.