Valtteri Bottas (Cadillac) abandonó el Gran Premio de la Ciudad de México este domingo tras chocar contra las barreras en la vuelta 46, en la curva 1 del Autódromo Hermanos Rodríguez. El finlandés fue trasladado al centro médico para revisiones preventivas y recibió el alta. No hay indicios de que no pueda competir en São Paulo.
Bottas partió desde el fondo de la parrilla, debido a penalizaciones por el uso de nuevos componentes de la unidad de potencia. Había hecho una detención anticipada en boxes para intentar adelantar a rivales y seguía 17.º cuando la suspensión delantera izquierda pareció ceder, al final de la recta de meta. Sin control del coche, se deslizó por la zona de escape de la primera curva y golpeó la parte trasera contra las barreras.
«Fue un impacto fuerte en la entrada de la curva 1, pero, afortunadamente, estoy bien», afirmó más tarde. Agradeció al equipo médico y a quienes lo ayudaron en el lugar, y dijo que el accidente es «un testimonio del trabajo que la FIA ha estado haciendo a lo largo de muchos años» para hacer el deporte lo más seguro posible. Añadió que el equipo tiene que analizar todo para entender qué ocurrió. Recordó además que la primera vuelta había sido intensa, con algunas posiciones ganadas, y que «es una desilusión no terminar otra carrera».
El director del equipo, Marcin Budkowski, dijo que todos se sintieron aliviados de que Bottas estuviera bien y que la causa de la falla será investigada «para garantizar que estos accidentes no vuelvan a ocurrir». Admitió que el equipo quedó por debajo de sus expectativas: «A pesar de las limitaciones de nuestro paquete actual, siempre buscamos una ejecución operativa sólida, y hoy fallamos».
No es el primer problema de suspensión de Cadillac este año. En Canadá, Sergio Pérez sufrió una falla similar, en la suspensión delantera derecha.