Un cliente quería algo más radical que su Karma Revero. La marca decidió tomarse su solicitud muy en serio y creó un automóvil que parece salido de un videojuego: un híbrido con motor V8 de 6,2 litros, casi 1.200 cv de potencia anunciada y una carrocería preparada para afrontar los circuitos. Se llama Eximius 1, tiene cuatro plazas y fue concebido para existir en un único ejemplar.
La historia comenzó con una conversación entre el propietario de un Karma Revero y los responsables del fabricante estadounidense. A él le gustaba su coche, pero quería algo más extremo, diferente de todo lo que la marca ofrecía.
Según el ‘Motor1’, el resultado es el primer proyecto del nuevo programa Eximius, presentado en el Concours at Wynn Las Vegas, que permite a los clientes trabajar directamente con los equipos de ingeniería y diseño de Karma.
Y, en este caso, la personalización fue mucho más allá que elegir colores o materiales.
Un V8 donde antes estaba un pequeño motor de gasolina
El Karma Revero utiliza una arquitectura híbrida en serie, en la cual el motor de combustión funciona como generador de electricidad para alimentar el sistema de propulsión eléctrica.
En el Eximius 1, la marca sustituyó el pequeño motor original por un V8 de 6,2 litros, manteniendo el concepto de híbrido enchufable en serie.
Según Karma Automotive, la nueva configuración debería desarrollar una potencia total cercana a los 1.200 CV.
Las cifras anunciadas son impresionantes: de 0 a 96 km/h en 2,7 segundos y una velocidad máxima estimada superior a 322 km/h.
Sin embargo, hay una advertencia importante. El automóvil sigue en desarrollo y estas prestaciones aún no han sido confirmadas por pruebas independientes.
Fibra de carbono, frenos de competición y un casco a medida
Para acompañar la potencia, Karma también transformó la apariencia y la estructura del Revero.
La carrocería se ensanchó cinco centímetros gracias a las extensiones de los guardabarros, y recibió numerosos elementos en fibra de carbono.
En la parte delantera, destacan las grandes entradas de aire y el diseño agresivo de los faros. En la parte trasera, una enorme aleta y un difusor buscan mejorar la estabilidad a altas velocidades.
El conjunto incluye también llantas de magnesio de 21 pulgadas, frenos carbocerámicos y suspensión semiactiva Öhlins.
El interior no es menos inusual.
A pesar de su vocación para los circuitos, el Eximius 1 mantiene cuatro plazas. Los asientos delanteros Recaro, los revestimientos en Alcántara azul y la abundancia de fibra de carbono ayudan a crear un ambiente inspirado en la competición.
Pero hay un detalle particularmente curioso: entre los asientos traseros existe un soporte destinado a transportar un casco de competición en fibra de carbono, hecho a medida para el propietario.
Incluso el casco forma parte de la personalización.

Un automóvil que no tendrá otro igual
Marques McCammon, presidente y director ejecutivo de Karma Automotive, explicó que el proyecto nació precisamente del deseo de un cliente que buscaba algo inesperado.
Según el responsable, el nuevo programa Eximius busca eliminar la palabra “no” de las conversaciones sobre lo que es posible construir.
La filosofía pasa por permitir cambios profundos en la carrocería, en la mecánica y en el rendimiento, dando origen a automóviles desarrollados en colaboración directa con los compradores.
El Eximius 1 debe ser entregado a su propietario en 2027. La identidad del cliente no ha sido revelada, al igual que el valor necesario para llevar a cabo una transformación de esta magnitud.
Pero una cosa es cierta: quien encargó este Karma no quería solo un coche más potente. Quería una máquina que nadie más pudiera tener.
Y lo consiguió.
