La marca olvidada de los hermanos Maserati renace casi 60 años después: se estrena con un SUV chino, pero promete una sorpresa para los puristas

7 noviembre, 2026

Durante décadas, OSCA fue poco más que un recuerdo para los aficionados a la historia del automóvil italiano. Fundada por los hermanos Maserati en 1947, creó deportivos compactos y automóviles de competición que lograron victorias relevantes. Ahora, casi sesenta años después de su desaparición, la marca ha iniciado una nueva etapa. Pero el primer modelo de esta era dista mucho de lo que sus fundadores habrían imaginado.

La recuperación de OSCA forma parte de un proyecto dirigido por Massimo Di Risio, fundador de DR Automobiles, un grupo italiano conocido por comercializar automóviles de origen chino adaptados al mercado europeo.

El regreso se materializó en junio de 2026, en el circuito de Imola, con la presentación del MT6, un SUV coupé basado en la plataforma del Changan UNI-T. La elección puede parecer sorprendente para una marca nacida en las pistas, pero forma parte de una estrategia destinada a combinar modelos de mayor volumen de ventas con coches más exclusivos.

Según ‘Motor1’, la nueva OSCA apuesta por una identidad visual propia y un trabajo de desarrollo realizado en Italia, aunque la base técnica del primer modelo proviene de China.

Y es precisamente en el futuro de la marca donde surge la posibilidad de recuperar parte de su herencia deportiva.

La otra marca de los hermanos Maserati

Para comprender la importancia de este regreso, es necesario viajar a 1947.

En ese año, Ernesto, Ettore y Bindo Maserati fundaron, a las afueras de Bolonia, la Officine Specializzate Costruzione Automobili, más conocida por la sigla OSCA.

Los tres hermanos habían dejado la empresa que ostentaba el nombre de la familia, después de que Maserati fuera vendida a la familia Orsi en 1937, y decidieron centrarse en aquello que mejor conocían: la construcción de automóviles deportivos y de competición.

A diferencia de los grandes fabricantes, OSCA apostó por modelos compactos, ligeros y tecnológicamente sofisticados, desarrollados para competir con adversarios a menudo más potentes.

Uno de los primeros automóviles fue el MT4, presentado en 1948. En ese mismo año, Luigi Villoresi logró la victoria en el Gran Premio de Nápoles, iniciando una trayectoria que llevaría a la pequeña empresa italiana a algunas de las pruebas más importantes del automovilismo internacional.

El momento de mayor notoriedad llegó en 1954, cuando Stirling Moss y Bill Lloyd ganaron las 12 Horas de Sebring al volante de un OSCA MT4, superando a rivales de fabricantes mucho más potentes.

La marca quedó asociada a los pequeños deportivos de competición, capaces de compensar la menor cilindrada de los motores con bajo peso, agilidad y soluciones mecánicas avanzadas.

OSCA también produjo automóviles de carretera en pequeñas series, recurriendo a carrocerías de especialistas italianos como Zagato, Frua y Vignale.

A pesar del prestigio conseguido en las pistas, nunca se convirtió en un fabricante de gran envergadura. En 1963, el control de la empresa pasó al grupo MV Agusta y, cuatro años después, la actividad terminó.

El nombre OSCA ha permanecido, desde entonces, sobre todo en la memoria de coleccionistas y conocedores de la historia del automovilismo.

El regreso comienza con un SUV de origen chino

La nueva OSCA presenta una realidad bastante distinta.

El MT6 utiliza una plataforma de origen Changan y presenta una carrocería SUV coupé con 4,52 metros de longitud, una parte frontal dominada por una gran parrilla octogonal y varios elementos en fibra de carbono.

El diseño fue desarrollado por el centro de estilo Fabbrica Italia, con la colaboración de Italdesign, buscando establecer una identidad propia para el modelo.

En el habitáculo, la apuesta pasa por una presentación deportiva, con asientos desarrollados en colaboración con Recaro, recubrimientos en cuero y Alcantara y dos pantallas de 10,25 pulgadas.

El motor es un cuatro cilindros 1.5 turbo de gasolina, con 180 CV, acoplado a una caja automática de doble embrague de siete velocidades. La potencia se transmite a las ruedas delanteras.

La marca anunció un trabajo específico de desarrollo para el mercado europeo, dirigido por un equipo liderado por el ingeniero Roberto Fedeli, con experiencia previa en fabricantes como Ferrari, Maserati y Alfa Romeo.

Las intervenciones abarcaron la gestión electrónica del motor, la suspensión, los amortiguadores y el sistema de frenos. El escape contó con la participación de la especialista italiana Tubi Style.

En Italia, el precio anunciado para el MT6 fue de 49 mil euros, en una configuración bastante equipada.

El contraste con la historia de la marca es evidente. La empresa que nació para construir pequeños automóviles de competición regresó con un SUV basado en una plataforma china, aunque con cambios de estilo y desarrollo técnico realizados en Italia.

Y la estrategia no termina con este modelo.

Otro SUV antes del verdadero deportivo

OSCA también anunció el MT8, un segundo SUV coupé que deberá ampliar la gama.

Con aproximadamente 4,87 metros de longitud, el MT8 mantiene la filosofía del modelo más pequeño, pero utiliza un motor 2.0 turbo de 250 CV y prevé versiones de tracción delantera o integral.

Sin embargo, el proyecto más interesante para los aficionados a la historia de la marca es un deportivo de dos plazas, con motor central, que OSCA planea lanzar en 2027, precisamente en el año en que conmemora el 80.º aniversario de su fundación.

Según la agencia italiana Askanews, Massimo Di Risio confirmó que el automóvil deberá utilizar una plataforma británica y un motor V6 de 3,5 litros sobrealimentado.

Estas características llevaron a varias publicaciones especializadas a señalar al Lotus Emira como la probable base técnica del futuro modelo.

La hipótesis es especialmente interesante porque el deportivo británico utiliza un motor V6 de origen Toyota, con compresor volumétrico, en una configuración que desarrolla alrededor de 400 CV.

La eventual conexión con Lotus permitiría recuperar una fórmula mucho más cercana a la identidad original de OSCA: motor central, tracción trasera y una arquitectura diseñada para privilegiar el comportamiento dinámico.

El desarrollo del nuevo automóvil deberá involucrar a Italdesign y al equipo técnico de Historic Italian Brands, mientras que la puesta a punto dinámica quedará a cargo de Roberto Fedeli.

La intención anunciada es presentar un prototipo a más tardar a finales de 2026 e iniciar la comercialización en 2027, con un precio por debajo de los 200 mil euros.

Importa, sin embargo, distinguir los planes anunciados de un automóvil ya concretado. La plataforma definitiva, las especificaciones técnicas completas y el calendario de producción aún requieren confirmación.

Un regreso que también genera dudas

La recuperación de una marca histórica no garantiza, por sí sola, el regreso de la filosofía que la hizo famosa.

En el caso de OSCA, existe además una cuestión relacionada con el grupo responsable del proyecto.

En 2024, la autoridad italiana de la competencia impuso una multa de 6 millones de euros a DR Automobiles y a su filial DR Service & Parts por dos prácticas comerciales desleales.

La investigación concluyó que el origen chino de ciertos automóviles comercializados bajo las marcas DR y EVO había sido presentado de forma engañosa, sugiriendo una producción italiana. La autoridad también identificó problemas en el suministro de piezas y en el servicio postventa.

La decisión se refería a la actividad de estas empresas y no a los nuevos modelos de OSCA, pero ayuda a explicar la importancia de la transparencia sobre el origen y el desarrollo de los automóviles de esta nueva etapa.

Por eso, el futuro deportivo podría desempeñar un papel decisivo en la credibilidad de la marca.

Si los MT6 y MT8 representan una apuesta comercial en el segmento de los SUV, el modelo anunciado con motor V6 podría establecer una conexión más convincente con el pasado.

Al fin y al cabo, la OSCA original no forjó su reputación con grandes volúmenes de producción, sino con pequeños deportivos capaces de enfrentar a rivales mucho más potentes.

Casi 80 años después de su fundación, el nombre creado por los hermanos Maserati volvió a aparecer en un automóvil nuevo.

Queda por saber si esta nueva etapa quedará principalmente asociada a los SUV de origen chino o si el deportivo prometido logrará recuperar parte del espíritu que convirtió a OSCA en una de las marcas más interesantes de la historia del automóvil italiano.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.