Un airbag que pesa apenas 780 gramos, puede usarse por encima o por debajo de la chaqueta y recibe energía de un teléfono móvil. Dainese presentó un nuevo equipo de protección para motociclistas que pretende resolver algunas de las principales desventajas de los chalecos tradicionales. Pero la solución tiene particularidades que conviene conocer antes de salir a la carretera.
Los airbags ya no son exclusivos de los automóviles. Hace años que los motociclistas pueden utilizar equipos capaces de inflar en caso de accidente, creando una capa adicional de protección para zonas vulnerables del cuerpo.
El problema es que estos sistemas pueden ser pesados, voluminosos y exigir una rutina de recarga propia.
Dainese buscó sortear estas limitaciones con el Smart GO, un airbag electrónico presentado este mes y destacado este jueves por la publicación especializada New Atlas.
La diferencia principal está en el suministro eléctrico: en lugar de incorporar una batería recargable convencional, el equipo puede recibir energía directamente de un teléfono móvil compatible o de una batería externa.
¿Cómo es posible alimentar un airbag con un teléfono móvil?
El Smart GO utiliza una conexión USB-C para recibir energía de un smartphone compatible con la tecnología OTG, que permite al teléfono alimentar dispositivos externos.
Como alternativa, puede emplearse una batería externa propia, con la que Dainese anuncia hasta 72 horas de autonomía.
Esto no significa, sin embargo, que cualquier teléfono pueda ser utilizado.
Además de la compatibilidad eléctrica, el sistema utiliza la aplicación D-air, siendo necesaria la conexión al teléfono para su funcionamiento. La detección de movimientos utiliza sensores integrados en el equipo e información de localización proporcionada por el teléfono.
Es una diferencia importante: el teléfono no sustituye al mecanismo de protección, pero forma parte de la alimentación y del funcionamiento electrónico del sistema.
La solución elimina la necesidad de cargar una batería integrada en el chaleco, aunque sigue exigiendo una fuente de energía externa disponible durante su uso.
Solo 780 gramos, pero con protección certificada
Según Dainese, el Smart GO pesa 780 gramos, incluyendo el generador de gas responsable del inflado.
El fabricante lo presenta como uno de los sistemas electrónicos de airbag más ligeros del mercado.
El equipo posee certificación de protección de nivel 2 para el pecho y la espalda, de acuerdo con la norma EN 1621-4.
Puede utilizarse por encima o por debajo de la vestimenta de motociclismo y cuenta con una talla única ajustable mediante correas.
Otra particularidad es la ausencia de una conexión física a la moto, como ocurre con algunos sistemas de activación mecánica.
El Smart GO utiliza sensores y algoritmos para identificar situaciones compatibles con determinados tipos de accidente y activar el inflado.
Aun así, la certificación no significa protección garantizada frente a todas las lesiones o en cualquier circunstancia. La eficacia depende, entre otros factores, del tipo de accidente, del ajuste correcto y de las condiciones de funcionamiento del sistema.
¿Y si el teléfono se queda sin batería?
Esta es una de las cuestiones más importantes planteadas por la nueva solución.
Como el Smart GO depende de una fuente de alimentación externa y de la conexión al teléfono inteligente, el usuario debe asegurarse de que los dispositivos necesarios permanezcan operativos.
Según la publicación especializada Motoren & Toerisme, la aplicación debe permanecer activa durante la conducción, con Bluetooth y GPS disponibles.
La misma publicación señala que no está suficientemente aclarado el comportamiento del sistema en caso de que el teléfono se apague o se interrumpa la conexión durante el viaje.
Por ello, la conveniencia de prescindir de una batería integrada conlleva una responsabilidad adicional: confirmar la compatibilidad del teléfono y el estado de las conexiones antes de iniciar el viaje.
El uso de una batería externa dedicada permite evitar que la alimentación del airbag dependa directamente de la autonomía del teléfono, aunque no elimina la necesidad de verificar las demás condiciones de funcionamiento.
¿Cuánto cuesta y qué sucede después de un accidente?
El Smart GO tiene un precio anunciado de 349 euros en el mercado europeo, incluyendo el generador de gas inicial.
La batería externa dedicada cuesta 39 euros, mientras que un generador de sustitución tiene un precio indicado de 69 euros.
Según Dainese, el equipo puede soportar hasta tres activaciones, siempre que, tras cada una, se verifique su integridad y se sustituya el generador de gas de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
El chaleco no exige una suscripción para utilizar el sistema electrónico de detección.
La marca también ofrece una mochila de 15 litros, vendida por separado, que puede conectarse al equipo mediante un sistema magnético.
Más que una novedad en la indumentaria de motociclismo, el Smart GO muestra un intento de hacer que los airbags sean más ligeros y fáciles de integrar en los desplazamientos cotidianos.
Pero también plantea una cuestión relevante para quienes buscan protección adicional: ¿hasta qué punto la comodidad de usar el propio teléfono compensa la necesidad de garantizar que éste permanezca encendido y compatible durante todo el viaje?
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