Iberdrola | bp pulse presentó este viernes, en ENVE 2026, en Guimarães, su primer módulo SKID, una estructura metálica móvil que combina baterías y cargadores y que, según la empresa, podría facilitar la instalación de puntos de carga ultrarrápidos para vehículos eléctricos, especialmente en lugares donde la potencia disponible en la red es limitada.
La solución integra dos baterías de 108 kW/216 kWh cada una, para una capacidad total superior a 400 kWh, y dos cargadores Alpitronic HYC200, cada uno con 200 kW de potencia. En total, permite cargar cuatro vehículos eléctricos de forma simultánea.
La peculiaridad radica en el hecho de que todo el equipo está concentrado en una estructura prefabricada, modular y amovible. Según Iberdrola | bp pulse, el módulo puede transportarse e instalarse conforme a las necesidades de cada ubicación, evitando algunas de las intervenciones que suelen asociarse a la construcción de una infraestructura convencional.
El almacenamiento mediante las baterías también permite complementar la potencia suministrada por la red eléctrica. En la práctica, la empresa pretende utilizar esta solución en lugares donde exista demanda de cargas de alta potencia, pero donde la conexión eléctrica disponible no sea suficiente para satisfacer directamente esa necesidad.
La naturaleza móvil del SKID podría también permitir desplazar la capacidad de carga hacia zonas donde la demanda aumente temporalmente, incluso durante periodos estacionales.
“Los SKID son la solución innovadora para muchos de los desafíos que tiene por delante el vehículo eléctrico, entre ellos acelerar la implementación de infraestructuras de carga y aumentar la potencia disponible”, afirma Ricardo Pacheco, Country Manager de Iberdrola | bp pulse en Portugal.
El responsable considera que garantizar una carga “ultra rápida, fiable, ágil y cómoda” es esencial para mejorar la experiencia de los usuarios y reducir las barreras a la adopción de la movilidad eléctrica.
Tras la presentación del primer módulo en ENVE 2026, Iberdrola | bp pulse pretende ahora evaluar los lugares de su red donde existe una mayor demanda de carga o una menor disponibilidad de potencia, estudiando la posibilidad de instalar nuevos módulos de este tipo.
La empresa indica contar actualmente con más de 2.500 puntos de carga en la Península Ibérica, con potencias que pueden llegar a los 600 kW, y sitúa el nuevo SKID dentro de la estrategia de expansión de su red en Portugal y España.