El antiguo jefe de equipo de Red Bull, Christian Horner, admitió en su libro de memorias Drive que ejerció presión directa sobre el director de carrera de la Fórmula 1, Michael Masi, durante las vueltas finales del Gran Premio de Abu Dhabi de 2021, con el objetivo de asegurar a Max Verstappen una última oportunidad de luchar por el título mundial frente a Lewis Hamilton.
La intervención se produjo tras un accidente de Nicholas Latifi que activó el Safety Car en un momento en que Hamilton lideraba la carrera decisiva. Con Verstappen inmovilizado detrás de varios coches rezagados, Horner contactó con el control de carrera para exigir la limpieza de la pista, lo que llevó a Masi a autorizar únicamente el adelantamiento de los coches que se situaban entre los dos aspirantes al título antes de reanudar la carrera para una única vuelta cronometrada.
La decisión provocó una fuerte contestación por parte de Mercedes y culminó con la destitución de Masi de su cargo por parte de la FIA antes de la temporada de 2022. Horner justificó su intervención como una respuesta a la influencia ejercida por el equipo rival y subrayó que la decisión final siempre estuvo en manos del director de carrera, lo que permitió a Verstappen hacerse con su primer título mundial.