Se suponía que sería solo una visita al taller por una avería. Pero el Audi desapareció del radar de la propietaria, comenzaron a llegar multas que acabarían sumando alrededor de 7.000 euros y, más de dos años después, la historia se prepara para ir a juicio. En el camino, hubo también un hallazgo inesperado: fue una imagen de Google Street View la que ayudó a entender dónde estaba circulando el automóvil.
El insólito caso ocurrió en Italia y es relatado por el ‘El País’. Todo comenzó en mayo de 2024, cuando una abogada de alrededor de 50 años tuvo una avería en Cervignano del Friuli, en el noreste del país.
El Audi fue entregado a un mecánico de Trieste para ser reparado. Según la reconstrucción del caso, sin embargo, tras la reparación el hombre habría empezado a utilizar el automóvil en desplazamientos personales, sin autorización de la propietaria.
La mujer sostiene que nunca permitió que el mecánico utilizara el coche y, durante algún tiempo, incluso dejó de saber dónde se encontraba.
El Audi estaba en el taller. ¿Entonces por qué empezaron a llegar multas?
La primera señal de que algo no estaba bien surgió el 15 de julio de 2024.
La propietaria recibió una multa por una infracción relacionada con la detención o estacionamiento en un lugar reservado a personas con discapacidad. Había un problema evidente: a su juicio, el Audi debería seguir estando en poder del mecánico.
Lo contactó para exigir una explicación, pero esa sería solo la primera sorpresa.
En los meses siguientes llegaron nuevas multas asociadas al automóvil. Cuando se hicieron las cuentas, el valor acumulado rondaba ya los 7.000 euros.
Y las infracciones comenzaron a revelar una historia aún más compleja.
El mecánico habría conducido a pesar de tener la licencia suspendida
Entre las situaciones investigadas estaba la circulación del Audi a pesar de existir una restricción administrativa que impedía legalmente el uso del vehículo.
Pero había más.
Según los documentos judiciales citados por el ‘El País’, el mecánico también habría sido sorprendido conduciendo el Audi cuando tenía la licencia de conducir suspendida.
Para la propietaria, recuperar el coche dejó de ser el único problema. Las multas continuaban asociadas a su vehículo y era necesario determinar quién estaba al volante en el momento de cada infracción.
La mujer habría intentado llegar a un acuerdo con el mecánico para que él asumiera el pago de las multas. Según la reconstrucción del proceso, sin embargo, el responsable del taller se negó a hacerlo.
Fue entonces cuando decidió buscar por su cuenta.
Abrió Google Street View y encontró el propio coche
La pista decisiva apareció de forma increíble cuando el Audi entró al taller.
La mujer buscó en Google Street View la dirección relacionada con el mecánico y comenzó a observar las imágenes disponibles.
Y reconoció un coche.
Era su Audi.
El automóvil que había dejado para reparación aparecía en una imagen de Street View estacionado delante de la casa del responsable del taller.
La fotografía se convirtió así en una pieza más de un caso que comenzó con una simple avería y que acabaría involucrando el supuesto uso no autorizado del coche, una licencia de conducir suspendida y alrededor de 7.000 euros en multas.
Más de dos años después, la historia irá a tribunales
El caso se hizo público a finales de septiembre de 2026, más de dos años después de que comenzaran los hechos.
El proceso penal continúa en curso y debería llegar a juicio a mediados de octubre.
Será entonces el tribunal quien determine las responsabilidades de las personas involucradas y aclare definitivamente qué ocurrió con el Audi durante el periodo en que estuvo entregado al mecánico, así como quién tendrá que responder por las multas acumuladas.
Una cosa ya es cierta: lo que empezó como una visita al taller por una avería se convirtió en una historia con multas de miles de euros, un coche que aparecía donde no debía estar y una improbable testigo digital llamada Google Street View.