El coche detecta que la batería se está sobrecalentando y la expulsa: Stellantis patenta una solución radical para vehículos eléctricos

5 octubre, 2026

Parece una idea sacada de una película de James Bond: algo sale mal, se activa un comando y se eyecta una parte del vehículo.

Pero esta vez, nadie sale disparado del automóvil. Es la batería la que sale.

Stellantis registró en Estados Unidos una patente para un sistema capaz de desconectar y liberar físicamente la batería de alta tensión de un automóvil eléctrico si ésta se sobrecalienta, en un intento de alejar del vehículo uno de los problemas más difíciles de controlar cuando ocurre en una batería de iones de litio: la fuga térmica.

La solución descrita por el fabricante de marcas como Jeep, Dodge, Chrysler, Fiat, Peugeot, Citroën u Opel llega al punto de prever mecanismos de liberación rápida e incluso elementos pirotécnicos para separar la batería del automóvil.

Y hay un detalle particularmente curioso: después de soltar la batería, el coche podría alejarse de ella por sus propios medios.

La idea es simple: si la batería es el problema, aléjate de ella del vehículo

La patente, publicada por la United States Patent and Trademark Office (USPTO), describe un sistema de “eyección” para la batería de tracción de un vehículo electrificado.

La lógica parte de un escenario extremo. Una batería de iones de litio puede entrar en un proceso conocido como fuga térmica, en el que el aumento descontrolado de la temperatura en una celda puede propagarse a las demás.

Una vez iniciado, el proceso puede hacer que un incendio sea particularmente difícil de controlar.

En lugar de intentar simplemente contener el problema dentro del automóvil, la propuesta de Stellantis explora un enfoque diferente: separar físicamente la batería del resto del vehículo.

Un botón, una palanca o incluso la pantalla

Según la documentación de la patente, el sistema podría ser activado por el conductor mediante diferentes comandos. Stellantis contempla una palanca, un botón físico, un interruptor o incluso un control a través de la pantalla del automóvil.

Una vez recibida la orden, un controlador desconectaría eléctricamente la batería de alta tensión antes de activar el mecanismo destinado a liberarla físicamente del vehículo.

Y es en esta parte donde la patente se vuelve particularmente inusual.

Entre las soluciones descritas hay estructuras que permitirían que la batería se deslice fuera del automóvil y dispositivos de fijación pirotécnicos capaces de separarse rápidamente para liberar el conjunto.

En términos simples: el automóvil podría literalmente dejar su batería atrás.

¿Pero después el vehículo eléctrico queda inmóvil junto a una batería en riesgo?

Sería el problema más obvio. Retirar una batería sobrecalentada de debajo del automóvil tendría utilidad limitada si los ocupantes permanecieran de inmediato junto a ella dentro de un vehículo sin energía para desplazarse.

Stellantis también pensó en ello.

La patente prevé la utilización de una segunda batería, de baja tensión, que podría proporcionar energía suficiente al sistema de propulsión para permitir que el automóvil recorriera una corta distancia después de que la batería principal hubiera sido desconectada y liberada.

El objetivo sería crear separación entre el vehículo —y sus ocupantes— y la batería potencialmente peligrosa.

Hay un problema bastante grande: ¿dónde queda la batería?

Es también aquí donde una idea técnicamente interesante empieza a enfrentarse al mundo real.

Una batería de tracción puede pesar centenas de kilos. Y una batería lo suficientemente caliente para justificar una eyección no es exactamente un objeto que se quiera abandonar en medio de una carretera.

Stellantis también pensó en ello.

La utilización de un sistema de este tipo, por lo tanto, tendría que resolver cuestiones importantes: cuándo podría activarse, dónde podría liberarse la batería y cómo impedir que la solución para proteger a los ocupantes crease un nuevo peligro para otros conductores, peatones o propiedades cercanas.

La propia existencia de la patente no significa que Stellantis haya decidido colocar el sistema en sus automóviles.

Una patente no significa que su próximo Jeep vaya a hacer esto

Los fabricantes de automóviles registran regularmente patentes para proteger ideas y soluciones técnicas que nunca llegan a la producción.

Este caso no es diferente. La documentación muestra que Stellantis estudió y buscó proteger jurídicamente el concepto, no que haya anunciado un modelo de producción equipado con una batería eyectable.

Tampoco significa que los incendios sean una ocurrencia normal en los automóviles eléctricos.

La cuestión relevante está en la dificultad específica que una batería en fuga térmica puede plantear a los medios de emergencia cuando realmente ocurre un incidente.

Y Stellantis no es la primera en imaginar que, ante ese escenario, quizá la solución más radical sea simplemente alejar la batería del automóvil.

En China ya se han mostrado conceptos que exploran precisamente la eyección rápida de baterías ante una emergencia.

Parece ciencia ficción. Pero la patente existe

Es poco probable que alguien compre un eléctrico en los próximos meses y encuentre en el tablero un botón rojo con la inscripción “EJECUTAR BATERÍA”.

Pero la patente muestra hasta dónde están dispuestos a llegar los fabricantes en la búsqueda de soluciones para uno de los escenarios más complejos asociados a las baterías de alta tensión.

La idea es simultáneamente simple y extraordinaria: si no se logra alejar rápidamente a los ocupantes de una batería en riesgo, aparta la batería de los ocupantes.

Si algún día llega a la producción, quedará por resolver una cuestión nada pequeña. ¿Dónde dejar, de forma segura, cientos de kilos de batería recién eyectados de un automóvil?

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.