El semáforo está en verde, no hay señal alguna que impida el paso y el conductor decide avanzar. Todo parece estar conforme a las reglas, pero hay una circunstancia en la que esta decisión puede costar hasta 150 euros. El Código de Tránsito es claro y reserva aún una sorpresa para quien queda atrapado en medio de un cruce cuando la señal pasa a roja.
Es una situación que se repite a diario en las ciudades portuguesas. El tráfico está intenso, los automóviles avanzan poco a poco y, cuando el semáforo finalmente se pone verde, los conductores intentan aprovechar la oportunidad para pasar.
Pero imagine que la fila avanza apenas unos metros. Entra en el cruce, los coches vuelven a detenerse y queda inmovilizado precisamente en el espacio por el que deberían circular los vehículos que vienen de otra dirección.
Entretanto, el semáforo cambia. Los otros conductores reciben señal verde, pero no pueden avanzar porque su vehículo está bloqueando el paso.
La pregunta parece inevitable: si ha pasado el cruce con la señal verde, ¿cómo puede estar cometiendo una infracción?
La respuesta se halla en el artículo 69 del Código de Tránsito.
Cuando la señal verde no llega para poder avanzar
La legislación portuguesa establece que un conductor no debe entrar en un cruce o entronque, incluso si la señalización luminosa o las reglas de prioridad le permiten avanzar, cuando sea previsible que la intensidad del tráfico lo obligue a quedarse inmovilizado, perturbando la circulación transversal.
En la práctica, significa que la luz verde no es una autorización incondicional.
El conductor debe evaluar si puede atravesar el cruce sin quedarse detenido obstaculizando el paso de los demás vehículos.
Imagine que el semáforo está en verde y el coche que va delante de usted empieza a moverse. Existe espacio para entrar en el cruce, pero la fila continúa parada justo después de él.
Si es previsible que no podrá completar el cruce y que terminará obstaculizando la circulación transversal, debe esperar, aunque tenga señal verde.
Y no vale argumentar que los demás conductores también avanzaron. Cada conductor tiene la responsabilidad de evaluar las condiciones de la circulación antes de entrar en el cruce.
La multa puede llegar hasta 150 euros
El incumplimiento de esta regla se castiga con una sanción entre 30 y 150 euros, conforme al número 3 del artículo 69.
Hay, sin embargo, una distinción importante: la ley no establece que cualquier conductor que quede detenido en medio de un cruce comete automáticamente una infracción.
El elemento decisivo es la previsibilidad.
Si, en el momento en que inició la maniobra, ya era previsible que la intensidad del tráfico lo obligaría a quedarse inmovilizado, perturbando la circulación transversal, la entrada al cruce contraviene la regla.
Si, por el contrario, avanzó cuando existían condiciones para atravesar y una circunstancia inesperada provocó una detención, no se puede concluir solo por el hecho de haber quedado inmovilizado que cometió esta infracción.
Por ello, la decisión debe tomarse antes de entrar en el cruce, y no cuando ya es demasiado tarde para evitar el bloqueo.
¿Quedó atrapado en el cruce y la señal pasó a roja. ¿Puede salir?
Aquí es donde surge otra peculiaridad del Código de Tránsito.
El número 2 del mismo artículo prevé que un conductor inmovilizado en un cruce o entronque regulado por semáforos puede salir de ese lugar sin esperar a que la circulación vuelva a ser autorizada en su sentido.
Existe, naturalmente, una condición: no puede perturbar a los otros usuarios de la vía.
O sea, si quedó parado en medio del cruce y el semáforo pasó entretanto a rojo, la ley permite que progrese para desimpedir la passagem, siempre que lo consiga hacer sin interferir con la circulación de los demás vehículos.
Esto no significa que pueda entrar en un cruce con la señal roja, ni que tenga prioridad sobre quien ya está autorizado a circular.
La disposición destina-se a permitir la salida de quien ya se encuentra inmovilizado en el cruce, evitando que el bloqueo se prolongue innecesariamente.
Afinal, ¿cuándo debe esperar, incluso con el semáforo verde?
La regla práctica es simple: antes de entrar en un cruce congestionado, observe el tráfico del otro lado.
Si la fila está parada y es previsible que también quedará inmovilizada en el cruce, impidiendo la circulación transversal, espere hasta que existan condiciones para atravesar.
No necesita esperar a que la carretera esté completamente libre. Necesita, eso sí, tener condiciones para pasar sin provocar el bloqueo que la ley pretende evitar.
La diferencia puede parecer pequeña, pero es precisamente esa evaluación la que separa una maniobra permitida de una infracción punible con una sanción de hasta 150 euros.
La próxima vez que esté en una fila y vea el semáforo ponerse verde, recuerde: la señal permite avanzar, pero no garantiza que pueda hacerlo en cualquier circunstancia.
A veces, cumplir el Código de Tránsito significa quedarse parado ante un semáforo verde.
El Código de Tránsito sigue generando dudas en situaciones aparentemente simples. Ya hemos explicado si se puede recibir una multa por usar el teléfono móvil mientras se espera en un semáforo en rojo, quién tiene razón cuando un automóvil estaciona frente a una cochera sin señalización y qué sucede cuando un conductor circula siempre por la derecha en una rotonda.