El silencio le sale caro a Harley-Davidson: motos eléctricas, futuro incierto

30 octubre, 2026

El sonido inconfundible de los motores es una de las imágenes distintivas de Harley-Davidson. Pero el futuro eléctrico que la fabricante imaginó se está revelando más complejo de lo previsto. Las motos silenciosas no lograron conquistar a muchos de los motoristas tradicionales y LiveWire, la empresa responsable de la apuesta eléctrica de la marca, afronta ahora dificultades financieras que ponen en duda su continuidad como negocio independiente.

La situación adquirió una nueva dimensión este jueves con la divulgación de los resultados financieros de LiveWire, controlada en su mayor parte por Harley-Davidson.

Según el diario español El Economista, la resistencia de los moteros más fieles a la marca ha sido uno de los obstáculos para la aceptación de las motos eléctricas. Para muchos de estos conductores, el sonido y las vibraciones de los grandes motores de combustión forman parte de la experiencia de conducción.

Sin embargo, los problemas de LiveWire van mucho más allá de la ausencia del característico rugido de una Harley-Davidson.

Las ventas crecen, pero siguen muy lejos de las expectativas

Los resultados más recientes muestran una realidad contradictoria.

En el tercer trimestre de 2026, LiveWire comercializó 241 motos eléctricas, un crecimiento del 31% con respecto a las 184 unidades registradas en el mismo periodo del año anterior.

A pesar de la evolución positiva, las cifras siguen siendo modestísimas para una empresa nacida con la ambición de liderar la transformación eléctrica del motociclismo.

En los primeros nueve meses del año, se vendieron 599 motos eléctricas de LiveWire, mientras Harley-Davidson registró más de 111 mil ventas mundiales de motos de su marca en el mismo periodo.

La comparación ilustra la diferencia de escala entre el negocio tradicional y la apuesta eléctrica, aunque ambas cifras corresponden a marcas y segmentos de mercado distintos.

LiveWire registró ingresos consolidados de 7,9 millones de dólares en el tercer trimestre, pero terminó el periodo con pérdidas netas de 18,6 millones de dólares.

El problema no está solo en el ruido

Una de las dificultades de LiveWire es lograr convencer a motociclistas acostumbrados a motores de combustión para que cambien a una experiencia de conducción completamente distinta.

Las Harley-Davidson tradicionales se distinguen por su sonido, por las vibraciones y por una identidad construida a lo largo de décadas. En las motos eléctricas, gran parte de estas características desaparece, siendo reemplazadas por una aceleración inmediata, un funcionamiento silencioso y la ausencia de cambios convencionales.

Pero existen otros factores que ayudan a explicar la demanda limitada.

El precio elevado de algunos modelos, la autonomía disponible y la necesidad de planificar las recargas siguen representando obstáculos para quien utiliza la moto en viajes largos.

LiveWire enfrenta además el desafío de conquistar a un público diferente del tradicional que compra una Harley-Davidson.

La apuesta eléctrica puede interesar a moteros que valoran el rendimiento, la tecnología y la facilidad de uso, pero ello no significa que logren sustituir rápidamente a los clientes más fieles a los modelos de combustión.

LiveWire reconoce dudas sobre su supervivencia

La situación financiera se ha vuelto suficientemente preocupante como para que la empresa reconozca oficialmente la existencia de dudas significativas sobre su capacidad para seguir operando en los próximos 12 meses.

En el comunicado de resultados divulgado este jueves, LiveWire apunta pérdidas recurrentes, flujos de caja negativos y la necesidad de obtener financiación adicional como factores que amenazan la continuidad de las operaciones.

La empresa cerró septiembre con unos 39,9 millones de dólares en caja, menos de la mitad de los 82,8 millones que tenía a finales de 2025.

Ante este escenario, se creó una comisión especial para evaluar alternativas estratégicas, incluyendo la entrada de inversores, nuevas asociaciones, operaciones de financiación, venta de activos o una eventual reestructuración.

LiveWire también retiró sus previsiones financieras para 2026, que apuntaban a pérdidas operativas entre 70 y 80 millones de dólares.

Esto no significa que el cierre esté decidido, pero sí confirma que la empresa enfrenta una fase decisiva.

El futuro eléctrico de Harley-Davidson aún está por definirse

LiveWire nació de la apuesta de Harley-Davidson por las motos eléctricas y se convirtió en una empresa autónoma en 2022, aunque la fabricante sigue siendo su accionista principal.

Desde entonces, ha buscado desarrollar una identidad propia, alejándose progresivamente de la imagen tradicional de la marca.

Más recientemente, la estrategia también ha pasado por modelos eléctricos más pequeños y asequibles, como la gama S4 Honcho, en un intento de atraer a nuevos usuarios.

A pesar de las dificultades, LiveWire afirma poseer alrededor del 80% del mercado estadounidense de motos eléctricas de carretera con potencia superior a 50 kW, un segmento aún relativamente pequeño.

El desafío es convertir esa posición en un negocio financieramente sostenible.

Por ahora, el contraste es evidente: mientras Harley-Davidson continúa dependiendo de las motos de combustión que construyeron su reputación, la empresa creada para desarrollar su futuro eléctrico busca financiación para garantizar la continuidad.

Y la cuestión va mucho más allá del sonido de los motores. LiveWire tendrá que demostrar que existe demanda suficiente para justificar una apuesta que, hasta ahora, continúa acumulando pérdidas.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.