George Russell tendrá que afrontar una penalización de cinco puestos en la parrilla. La instalación de un nuevo motor de combustión interna deja al británico, en el mejor de los casos, en la sexta posición de salida para la carrera de Interlagos.
Para asegurar el título, Mercedes necesita sumar tres puntos más que Ferrari. El equipo llega a esta posibilidad de decisión después de que Kimi Antonelli haya conquistado el campeonato de pilotos en México. El británico ocupa ahora el cuarto lugar, con cuatro carreras por realizar.
La elección de Interlagos para cumplir la penalización tuvo en cuenta las posibilidades de recuperación en un circuito favorable a los adelantamientos. Russell se mostró conforme con la decisión y relativizó la magnitud del castigo: “Cinco puestos no parecen tan malos y vamos a intentar recuperar posiciones.”
La necesidad de una nueva sustitución ya estaba prevista tras la avería que provocó la retirada de Russell en el Gran Premio de Baréin, en Malasia, aunque aún no estaba definido dónde se realizaría. En Singapur, el mes pasado, el británico ya había recibido el quinto motor de la temporada y otros componentes de la unidad de potencia, lo que le obligó a partir desde la parte trasera de la parrilla. La sustitución ahora anunciada implica una penalización de cinco puestos.