Jetsons en la vida real: la policía ya tiene un vehículo volador y lo llamó Astro

1 noviembre, 2026

No tiene ruedas, no necesita carreteras y, cuando se enfrenta al tráfico, puede simplemente pasar por encima. Parece una idea sacada de una película de ciencia ficción, pero es el último vehículo incorporado a la policía de una universidad de Estados Unidos. Se llama Astro, es totalmente eléctrico y fue concebido para transportar a un agente por el aire.

La Florida Polytechnic University, en el estado de Florida, añadió a su flota policial un Jetson ONE, un pequeño vehículo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical, conocido por la sigla eVTOL.

Según el sitio especializado ‘autoevolution’, la iniciativa busca explorar una posibilidad todavía poco habitual entre las fuerzas de seguridad: utilizar una aeronave individual como alternativa a los vehículos terrestres en determinadas misiones.

El aparato ya ha llegado a la universidad, pero su uso en patrullas depende de cumplir las exigencias aeronáuticas aplicables.

El nuevo coche-patrulla no tiene ruedas

El Astro no se parece a un automóvil convencional. Tiene una estructura abierta, ocho hélices y un único asiento para el piloto.

En lugar de circular por calles y carreteras, despega verticalmente, prescindiendo de una pista para despegar o aterrizar.

El nombre rinde homenaje a Astro, el perro de la familia Jetson, protagonista de una serie de dibujos animados que imaginaba un futuro con coches voladores.

La elección no podría ser más adecuada.

Sin embargo, en este caso, la intención va más allá de la curiosidad tecnológica. La policía universitaria quiere entender si un vehículo de este tipo puede ofrecer ventajas concretas en situaciones de emergencia.

¿Y para qué sirve un policía volador?

Imagina una tormenta que bloquea el acceso a determinada zona, o un suceso en un lugar al que un coche-patrulla no logra llegar rápidamente.

Es precisamente en este tipo de situaciones cuando el Astro podría resultar útil.

Entre las aplicaciones previstas están la observación de áreas del campus, el acceso a lugares difíciles y el traslado de pequeños equipos o suministros de emergencia.

A diferencia de los drones que suelen utilizar las fuerzas de seguridad, el Jetson ONE transporta al propio agente, lo que le permite observar directamente el terreno desde el aire.

Pero hay una limitación importante: el vehículo tiene una autonomía de vuelo de aproximadamente 20 minutos. Por ello, no sustituye a un helicóptero, y mucho menos a todos los vehículos de la flota.

La idea es complementar los medios existentes y comprender en qué circunstancias esta tecnología puede marcar la diferencia.

Antes de patrullar, es necesario aprender a volar

La universidad no se limitó a recibir el aparato.

Los agentes involucrados en el proyecto, incluido el jefe de la policía universitaria, Aaron Murray, recibieron formación para pilotarlo.

También hay cuestiones reglamentarias por resolver. El Jetson ONE se diseñó originalmente como aeronave ultraligera para uso recreativo, por lo que su aplicación en misiones policiales exige un marco regulatorio diferente.

La información disponible sobre el estado final de la autorización por parte de la autoridad aeronáutica de Estados Unidos no es completamente coincidente entre las fuentes. Por ello, la llegada del Astro a la flota no debe confundirse con el inicio de patrullas aéreas regulares.

El objetivo, en esta fase, es probar el concepto y evaluar su utilidad.

Una brigada con laboratorio incluido

El proyecto también tiene una segunda misión, esta vez relacionada con la enseñanza.

La Florida Polytechnic University pasó a ofrecer una formación superior en ingeniería aeroespacial y pretende utilizar el Astro como herramienta de aprendizaje.

Los estudiantes podrán estudiar la tecnología de vuelo eléctrico, seguir el funcionamiento de la aeronave y participar en proyectos relacionados con la movilidad aérea.

Para el fabricante Jetson, también se trata de una oportunidad para demostrar que el ONE puede tener aplicaciones prácticas más allá de los vuelos recreativos.

La universidad también pretende explorar posibles colaboraciones con otras fuerzas de seguridad de la región.

El futuro ha llegado, pero aún está en pruebas

¿Será que, dentro de unos años, veremos a los agentes de la policía sobrevolar ciudades con pequeños vehículos eléctricos individuales?

Es una posibilidad que proyectos como este empiezan a explorar, pero hay obstáculos importantes: autonomía, condiciones meteorológicas, seguridad, formación y normas para el uso del espacio aéreo.

El Astro todavía tiene mucho que demostrar antes de poder ser considerada una herramienta policial consolidada.

Por ahora, la historia es suficientemente singular: una universidad de Estados Unidos tiene un vehículo volador en su flota policial y quiere descubrir si lo que parecía ciencia ficción puede ayudar a resolver problemas reales.

Quizá los Jetsons estaban simplemente adelantados en el tiempo.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.