Kimi Antonelli calificó Madring como el circuito más complicado del calendario de Fórmula 1 de 2026, tanto desde el punto de vista de la conducción como del ajuste del monoplaza. El piloto señaló la variedad de curvas y frenadas, así como la ausencia de margen para errores, como elementos que hacen que el nuevo trazado sea especialmente exigente.
Los equipos llegan a Madrid tras un extenso trabajo en simuladores, pero Antonelli considera que solo el primer contacto con la pista permitirá evaluar la correspondencia entre ese entrenamiento y las condiciones reales.
Según Antonelli, Madring reúne distintos tipos de curvas, incluidas chicanes, curvas rápidas y zonas de velocidad media. El piloto también destacó la variedad de frenadas como otro de los desafíos:
“Creo que es uno de los circuitos más complicados. Es el circuito más complicado del año desde el punto de vista de la conducción y también desde el punto de vista de la ingeniería, porque, en términos de conducción, hay todo tipo de curvas”, afirmó Antonelli. “Por ejemplo, la Curva 17 es una curva en la que, cuando se frena, aún se está girando y luego se endereza el coche. Por eso, es un circuito muy complicado, muy exigente, pero también muy emocionante, sin margen de error.”
Antonelli considera que la dificultad se extiende al trabajo de ingeniería, debido a la necesidad de encontrar una puesta a punto equilibrada para toda la vuelta. Según el piloto, una configuración puede favorecer las chicanes, donde es necesario atacar los pianos, o beneficiar las curvas rápidas, pero será difícil lograr una solución eficaz de forma simultánea en las curvas, en los cambios de dirección y en las zonas de mayor velocidad.
“Hicimos mucho trabajo en el simulador. Tenemos una idea, pero, seguramente, mañana en pista veremos por primera vez cómo será en la realidad,” concluyó.