Una visita a un concesionario de automóviles de lujo se convirtió en una de las compras más impulsivas de la vida de Shaquille O’Neal. Tras que un vendedor cuestionara su capacidad financiera, la ex estrella de la NBA decidió comprar tres Rolls-Royce Phantom. Ahora, uno de esos automóviles está a la venta, con una historia tan inusual como su primer propietario.
El episodio ocurrió durante los años en que Shaquille O’Neal formaba parte de los Los Angeles Lakers. El antiguo jugador de baloncesto entró en el concesionario vestido de forma relajada, con pantalones de chándal y una camiseta sin mangas, aparentemente sin impresionar al empleado que lo recibió.
Según cuenta el ‘Supercar Blondie’, el vendedor habría preguntado si el cliente tenía siquiera dinero para comprar aquellos automóviles. Una pregunta que no cayó particularmente bien al gigante de la NBA, conocido tanto por sus 2,16 metros de altura como por su exuberante personalidad.
La respuesta no llegó en palabras. Shaquille O’Neal decidió comprar tres Rolls-Royce Phantom de una sola vez, en una operación que habría representado una inversión de aproximadamente 1,3 millones de dólares.
Lo más curioso es que, años después, el propio reconocería que aquella había sido una de las decisiones financieras más impulsivas de su vida. Después de todo, al intentar dar una lección al vendedor, también le proporcionó una comisión considerable.
Un Rolls-Royce con una historia difícil de repetir
Uno de los tres vehículos involucrados en este episodio es un Rolls-Royce Phantom de 2004 que ahora ha vuelto al mercado de segunda mano, después de haber sido vendido por el exbaloncestista en 2018.
El modelo tiene un significado especial en la historia de la marca británica. Pertenecía a la primera generación del Phantom desarrollada bajo la propiedad del Grupo BMW, que marcó el inicio de una nueva era para Rolls-Royce.
La unidad asociada a Shaquille O’Neal acumula alrededor de 72 mil kilómetros y, a pesar de su pasado mediático, está lejos de conservar el valor que tenía cuando salió del concesionario.
Según el ‘Supercar Blondie’, los Phantom fabricados durante la década de 2000 suelen venderse por valores equivalentes a decenas de miles de euros, bastante inferiores a sus precios originales.
Existen varias razones para esta desvalorización. Aunque continúa ofreciendo lujo, comodidad y la presencia característica de Rolls-Royce, un Phantom con más de 20 años ya cuenta con sistemas de navegación, entretenimiento y conectividad desfasados.
El mantenimiento también puede representar un gasto significativo, especialmente en un coche de esta categoría, cuya complejidad mecánica y electrónica no desaparece con el paso de los años.
La conexión con una de las figuras más importantes de la historia de la NBA podría despertar el interés de coleccionistas, pero por sí sola no garantiza una revalorización extraordinaria.
Un garaje donde casi nada es normal
La relación de Shaquille O’Neal con los automóviles siempre ha estado marcada por los excesos y por una dificultad muy particular: encontrar modelos en los que pueda entrar con comodidad.
Con 2,16 metros de altura, el exjugador tuvo que mandar modificar varios coches de su colección, incluyendo modelos de Ferrari y Lamborghini.
Uno de los ejemplos más insólitos es su Lucid Air, un coche eléctrico originalmente concebido como sedán de cuatro puertas, que fue transformado en una versión de dos puertas especialmente adaptada a sus necesidades.
El Rolls-Royce Phantom que ahora busca un nuevo propietario es, por tanto, solo un capítulo de una colección verdaderamente singular.
Y tal vez también una recordatorio de una lección aprendida de la forma más cara: a veces, intentar demostrar que se tiene dinero puede terminar costando mucho más de lo necesario.
Hay compras que nacen de una decisión ponderada. Otras, como la de Shaquille O’Neal, comienzan con una pregunta que quizá sería mejor no haber hecho. Descubra esta y otras historias del mundo del automóvil en nuestro LinkedIn e Instagram.