Parece una moto tradicional al llegar al primer semáforo

19 septiembre, 2026

A primera vista, es una cruiser como muchas otras: baja, alargada, con un gran motor V2 en el centro y una estética que parece buscar inspiración en las clásicas motos de EE. UU. Pero la nueva Benda Rock 707 esconde dos trucos poco habituales en este tipo de motocicletas.

Cuando llega a un semáforo, se baja automáticamente. Y para arrancar o cambiar de marcha, el conductor puede dejar prácticamente en reposo la maneta del embrague.

La fabricante china acaba de anunciar la llegada de la Rock 707 al mercado europeo, donde empieza a estar disponible a partir de mediados de septiembre. Según Benda, el objetivo fue precisamente unir la apariencia tradicional de una cruiser con tecnologías normalmente poco asociadas a este segmento.

Reduce 30 milímetros cuando es necesario apoyar los pies en el suelo

La gran curiosidad está en la suspensión trasera neumática adaptativa de doble cámara.

El sistema está controlado electrónicamente y se adapta a la carga transportada y a las condiciones de la carretera. Pero es al detenerse cuando surge el efecto más interesante: la suspensión puede bajar la altura del asiento, facilitando que el conductor toque el suelo.

La altura varía entre 690 y 720 milímetros. Son apenas tres centímetros, pero en una moto con más de 220 kg pueden marcar una diferencia considerable en una parada, en una maniobra a baja velocidad o cuando el pavimento está inclinado. Cuando vuelve a arrancar, la suspensión recupera la altura de circulación.

¿Y el embrague?

La segunda peculiaridad se llama Benda Electronic Clutch.

Se trata de un embrague controlado electrónicamente que puede asumir la operación cuando la moto arranca, cambia de relación o vuelve a detenerse. En la práctica, permite mantener una caja convencional de seis velocidades, pero reduce la necesidad de utilizar constantemente la maneta del embrague.

El principio se asemeja a la tendencia que otros fabricantes, como Honda, han estado explorando para simplificar la conducción sin transformar necesariamente la moto en automática.

Debajo del depósito se encuentra un V2 de 692 cc desarrollado por Benda, con 73,4 CV y 68 Nm de par. La transmisión final es por correa y la velocidad máxima anunciada llega a los 180 km/h.

También incorpora control de tracción, ABS, control de crucero y un pequeño panel TFT de 3,6 pulgadas. La versión europea anunciada por la marca pesa 226 kg en orden de marcha y lleva 16 litros de combustible.

Llega a Europa, ¿y Portugal?

La Benda Motor Europe confirmó que la Rock 707 comienza a llegar a los concesionarios europeos a partir de mediados de septiembre y que también estará en la EICMA, en Milán, a principios de noviembre.

En Alemania, por ejemplo, la marca anuncia un precio recomendado de 9.999 euros, antes de gastos adicionales, mientras que en Francia aparece por 9.990 euros. Los valores varían según el mercado.

Por ahora, no existe una confirmación equivalente para Portugal.

Pero tal vez lo más interesante de la Rock 707 no sea el precio. Es entender cómo una categoría tradicionalmente conservadora está cambiando: por fuera sigue pareciendo una cruiser clásica; por debajo, la electrónica ya se encarga de tareas que durante décadas dependieron exclusivamente de las manos — y de las piernas — de quien iba al manillar.

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.