Durante años miramos la industria china con cierto escepticismo; primero porque les faltaba calidad, luego identidad; hoy la cuestión ya no va por ahí.
La pregunta es cómo BYD logró pasar de fabricante de baterías a uno de los mayores constructores de automóviles del mundo en tan poco tiempo.
EL ATTO 3
A diferencia de muchos rivales, BYD no depende de terceros para producir los componentes críticos de sus vehículos. Emplea una estrategia de industrialización/integración vertical donde baterías, motores eléctricos, electrónica de potencia e incluso semiconductores forman parte del ecosistema de producción de la marca en una nueva estrategia de la industria automotriz moderna.
Esto presenta grandes ventajas en ítems que el cliente a veces no ve pero luego sí percibe:
- rapidez en la innovación,
- mayor control de costos,
- rápida capacidad para introducir nuevas tecnologías en el mercado.
Los detalles
Cuando se habla del ATTO 3 las atenciones normalmente se concentran en la autonomía y el precio. Pero eso hoy ya no es tan relevante.
En la actualidad, el verdadero ADN de este modelo se encuentra, por ejemplo, en la arquitectura eléctrica ya que al utilizar la evolución más reciente de la plataforma ePlatform 3.0 de BYD – desarrollada exclusivamente para vehículos eléctricos – el resultado se empieza a percibir ya en el habitáculo, con el piso totalmente plano para un aprovechamiento del espacio sorprendente en un SUV tan compacto como este.
Las Blade Battery
Pocas fábricas pueden presumir de poseer una batería cuya tecnología es estudiada por muchos y utilizada por algunos constructores y que utiliza una estructura química LFP que privilegia la durabilidad, la estabilidad térmica y la seguridad – una de las baterías que se hizo conocida por los pruebas extremas de perforación y deformación y que ayudó a reforzar la reputación tecnológica de la marca
Este es sin duda uno de esos temas en los que la innovación no sirve solo para marketing sino para resolver un problema concreto: aumentar la confianza de los consumidores en la movilidad eléctrica.
El ATTO 3 ya no es solo un SUV racional
Esta nueva versión trae mejoras significativas, ya sea en la calidad de vida a bordo, en los materiales, en la ergonomía, en la carga (permite recuperar la energía de forma bastante más rápida que en la primera generación) y en la autonomía que puede llegar a los 510 km WLTP; más de 400 kms son fáciles de hacer sin ninguna recarga.
Para mí, lo más importante que los números es el mensaje: la industria durante años discutió si los vehículos eléctricos tenían autonomía. La cuestión empieza ahora a cambiar hacia cuál es la velocidad de carga y es precisamente ahí donde BYD también está concentrando su desarrollo tecnológico con estas nuevas soluciones.
El interior continúa dividiendo opiniones pues el ATTO 3 mantiene algunos elementos que lo hicieron conocido – las cuerdas de guitarra en las puertas y una filosofía interior no muy convencional. Algunos dirán irreverente, otros que es precisamente su mayor triunfo, en un mercado donde muchos automóviles parecen haber sido diseñados todos por el mismo equipo; BYD tuvo el coraje de crear algo diferente, y eso no siempre ocurre en la industria automotriz contemporánea.
La visión de helicóptero
Lo más interesante en esta evolución del ATTO 3 no es el automóvil en sí sino lo que representa.
Hace 10 años la industria occidental creía que los constructores chinos necesitarían décadas para alcanzar a los fabricantes tradicionales; pero hoy un SUV familiar compacto revela una realidad diferente, pues no es solo un producto competitivo, sino que se presenta con un comportamiento muy bueno, un confort “alemán”, una dirección extremadamente comunicativa y precisa, todo ello en un vehículo con centro de gravedad elevado pero donde el bienestar a bordo y el espacio interior coexisten.
Es la demostración de que BYD domina la batería, la electrónica, el software, la plataforma y la producción industrial y tal vez ese sea el detalle más importante – discutir la próxima generación tecnológica.
BYD ATTO 3 EVO desde 33.900 € (+IVA)