Puede pagar más de 200 mil euros por un Tesla Roadster y nunca recibir el coche, según el contrato

21 octubre, 2026

El Tesla Roadster continúa alimentando expectativas con promesas de aceleraciones extraordinarias e incluso de breves vuelos. Pero hay un detalle menos espectacular: los clientes que reserven el deportivo eléctrico no tienen ninguna garantía de que el automóvil les sea entregado. Y esa posibilidad está expresamente prevista en el contrato.

Casi una década después de la presentación inicial del Roadster, Tesla volvió a situar el modelo en el centro de las miradas, con nuevas promesas y reservas. No obstante, según L’Automobile Magazine, que cita documentación obtenida por InsideEVs, las condiciones contractuales dejan claro que el proyecto continúa rodeado de incertidumbres.

La cláusula que puede sorprender a los compradores

El punto más revelador surge en la cuarta cláusula del contrato de reserva. Tesla informa a los interesados de que el Roadster aún está en desarrollo y que no puede garantizar cuándo, o incluso si, el vehículo será entregado.

En la práctica, el pago no garantiza la compra de un automóvil. Solo garantiza un lugar en la lista de espera, en caso de que el Roadster llegue efectivamente a entrar en producción.

Los valores asociados a las reservas pueden alcanzar los 250 mil dólares, aproximadamente 215 mil euros, aunque esa cantidad no debe confundirse con el precio definitivo del automóvil.

La propia Tesla admite que el precio final aún no está establecido, ya que el desarrollo de los equipos y de las funcionalidades permanece en curso.

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¿Y si el Roadster nunca llega a ser producido?

Hay, al menos, una salvaguarda importante para los clientes: el contrato prevé la posibilidad de reembolso de los montos pagados, tanto en caso de cancelación de la reserva como si el proyecto finalmente no avanza.

La posición en la lista de espera tampoco puede ser transferida a terceros, alejando la posibilidad de comercializar la reserva como una inversión especulativa.

Sin embargo, Tesla apunta a 2028 como horizonte de producción, después de sucesivos aplazamientos desde la presentación del concepto original, en 2017.

Las dudas aumentan cuando se considera la ambiciosa versión Rocket, que promete realizar breves vuelos, pero no debería estar autorizada a circular por las vías públicas. Los requisitos de seguridad y homologación presentan obstáculos adicionales a esta propuesta.

Por ahora, el Roadster continúa siendo un automóvil anunciado, pero sin una fecha de entrega garantizada. Y el contrato deja un mensaje inequívoco: incluso quien esté dispuesto a pagar una pequeña fortuna tendrá que aceptar que puede que nunca llegue a conducirlo.

El Tesla Roadster ha sido seguido de cerca por Automonitor, desde la promesa de alcanzar 531 km/h hasta la demostración en la que quedó cabeza abajo. En medio, explicamos por qué podría ser el último Tesla diseñado para ser conducido por humanos, revelamos el problema de las seis horas de espera para volver a utilizar los propulsores y recordamos los sucesivos aplazamientos desde 2017. ¿Pero será que el mayor desafío aún está por superar?

Nicolás Herrera

Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.