Existe un momento en el que José Monroy se da cuenta de que los meses de preparación, las decisiones difíciles y la inversión necesaria para organizar un campeonato valieron la pena. No es cuando se conoce al ganador de una carrera, ni cuando se entregan los trofeos. Es cuando los primeros Porsche salen de boxes y entran en pista.
Es una de las imágenes que comparte el responsable de la Porsche Sprint Challenge Ibérica en una entrevista con la ‘Automonitor’, en la que hace un balance de la temporada 2026 y revela las principales novedades para el próximo año.
Entre las prioridades figuran la apuesta por la participación femenina, el apoyo a jóvenes pilotos y la necesidad de controlar los costos de una competición que pretende seguir creciendo. Y hay novedades concretas: 13 unidades del nuevo Porsche 911 Cup ya vendidas, la confirmación del regreso de la gran final al Estoril en 2027 y la ambición de establecer una conexión más fuerte con Turismo de Portugal.
En una conversación que va más allá de los resultados en la pista, José Monroy explica qué distingue a los pilotos, las dificultades de organizar un campeonato internacional y lo que sigue motivándolo, tantos años después de haberse enamorado del automovilismo.
Cuando el talento existe, pero falta dinero para llegar a la pista
Automonitor: Para muchos jóvenes pilotos, competir al volante de un Porsche representa un objetivo difícil de alcanzar. ¿Qué oportunidades reales ofrece actualmente la Porsche Sprint Challenge Ibérica a quienes buscan construir una carrera en el automovilismo y qué falta hacer para hacer ese camino más accesible?
José Monroy: Es verdad que competir al volante de un Porsche representa una inversión elevada. El automovilismo no es un deporte al alcance de todos y sería poco serio de nuestra parte ignorar esa realidad. P21 Motorsport, como promotora del campeonato, no tiene la capacidad de resolver esa dificultad por sí sola, pero intentamos encontrar formas de ayudar y crear oportunidades siempre que sea posible.
Una de las áreas en las que más hemos invertido es la participación femenina. Desde el inicio de este proyecto, en 2021, considero importante crear condiciones para que más mujeres puedan competir y afirmarse en el automovilismo.
El año pasado tomamos la decisión de canalizar parte del apoyo de los patrocinadores del campeonato para ayudar a algunas pilotos a concretar su participación. Y los resultados fueron muy positivos. Algunas lograron demostrar su valor, obtener sus propios apoyos y asegurar la continuidad en el campeonato. Al mismo tiempo, esa apuesta ayudó a atraer a nuevas participantes.
Hoy, la presencia femenina es uno de los aspectos que más nos distingue en el universo de las competiciones monomarca de Porsche. Es un camino que queremos seguir desarrollando, valorando la Ladies Cup y buscando crear condiciones para que más pilotos puedan integrarse en el campeonato.
Pero esta preocupación no se limita a las mujeres. También buscamos apoyar a jóvenes pilotos con talento, independientemente de su género, sobre todo cuando demuestran potencial deportivo, pero enfrentan dificultades para reunir los medios financieros necesarios.
Siempre que sea posible, intentamos sensibilizar a los patrocinadores para apoyar directamente estos proyectos y tratamos de negociar condiciones más favorables con socios y proveedores del campeonato. No siempre conseguimos los resultados deseados, pero eso no significa que dejemos de intentarlo.
Lo más importante es seguir identificando talento, crear oportunidades y ayudar a que el factor económico no sea, siempre que se pueda, el único elemento que determine quién puede llegar a una parrilla de salida.

Portugal, o Estoril y la ambición de crecer
Automonitor: La temporada termina en el Circuito de Estoril, ante el público portugués. ¿Qué importancia tiene Portugal en la estrategia de crecimiento de la Porsche Sprint Challenge Ibérica y qué ambiciones existen para reforzar esa vinculación en los próximos años?
José Monroy: La Porsche Sprint Challenge Ibérica tiene una identidad verdaderamente ibérica. Aunque la organización es mayoritariamente portuguesa, nuestro compromiso con Porsche y con Porsche Motorsport pasa por desarrollar el campeonato de forma equilibrada entre Portugal y España. Ambos mercados son fundamentales para el crecimiento y para la consolidación de este proyecto.
Naturalmente, Portugal tiene un significado muy especial para mí. Soy de Cascais, donde también tiene su sede P21 Motorsport, y hemos ido construyendo una relación cada vez más estrecha con el municipio, logrando apoyos que se han revelado importantes para la realización y valorización del campeonato.
Organizar una competición de esta envergadura implica compromisos económicos muy elevados, desde el alquiler de los circuitos hasta toda la estructura necesaria para ofrecer fines de semana de competición de calidad. Por ello, los apoyos institucionales asumen una importancia fundamental.
Nuestro próximo gran objetivo es lograr establecer una conexión más fuerte con Turismo de Portugal. Es una ambición en la que hemos estado trabajando y que considero particularmente relevante, porque creo que un campeonato internacional como la PSCI también puede contribuir a la promoción del país y de los destinos que albergan sus pruebas.
Conseguir estos apoyos nunca es fácil. Pero tan importante como obtenerlos es demostrar, a través del trabajo realizado, que vale la pena invertir en este proyecto. Es eso lo que hemos intentado hacer con Cascais y es ese el camino que queremos seguir recorriendo, tanto en Portugal como, naturalmente, en España.

Automonitor: Numa competição em que os pilotos dispõem de automóveis com características técnicas muito próximas, o que distingue verdadeiramente aqueles que conseguem vencer? E que particularidades do Estoril poderão fazer a diferença na decisão dos títulos?
José Monroy: Na realidade, dentro de cada categoria, os automóveis são tecnicamente iguais. É precisamente essa uma das grandes características das competições monomarca da Porsche. Existe um regulamento técnico rigoroso, cujo cumprimento procuramos assegurar, para garantir que todos competem em condições de igualdade.
A diferença acaba por estar na capacidade das equipas para encontrarem as melhores soluções de afinação dentro dos parâmetros permitidos e, naturalmente, no talento, na experiência e na capacidade de adaptação dos pilotos. Uma boa equipa, que compreenda as necessidades do seu piloto e consiga encontrar o compromisso ideal de afinação, pode fazer uma diferença importante. Mas, no final, é o piloto que tem de transformar esse trabalho em resultados na pista.
Quanto ao Estoril, é um circuito muito técnico, com setores particularmente exigentes, onde o conhecimento do traçado pode representar uma vantagem significativa. Há zonas em que a experiência e a precisão fazem toda a diferença, pelo que acredito que será um excelente palco para as decisões que ainda estão em aberto.
Mas o Estoril tem também, para mim, uma dimensão emocional muito especial. Conheço o circuito desde muito jovem e foi ali que começou grande parte da minha ligação ao desporto motorizado. Tive inclusivamente o privilégio de integrar o seu Conselho de Administração entre 2003 e 2007.
Estamos a falar de um circuito histórico, onde Ayrton Senna conquistou a sua primeira vitória na Fórmula 1. Poder encerrar a temporada num palco com esta história, e fazê-lo em casa, é um enorme orgulho. E posso desde já assegurar que, em 2027, a grande final da Porsche Sprint Challenge Ibérica voltará a realizar-se no Estoril.
O balanço de 2026 e os desafios que continuam por resolver
Automonitor: A Porsche Sprint Challenge Ibérica aproxima-se do final de mais uma temporada. Olhando para 2026, qual foi o sinal mais evidente de crescimento do campeonato e o que continua a ser mais difícil de concretizar?
José Monroy: O sinal mais evidente de crescimento em 2026 foi, sem dúvida, a evolução que conseguimos alcançar nas áreas da comunicação, do marketing e da ativação das marcas. Verificámos um salto qualitativo muito significativo na forma como o campeonato comunica, na visibilidade proporcionada aos patrocinadores e na própria interação das equipas com o público e com os diferentes parceiros.
Sempre encarei este projeto com uma filosofia de melhoria contínua. Não podemos querer evoluir em todas as áreas ao mesmo tempo, mas temos a obrigação de identificar prioridades e trabalhar, ano após ano, para elevar a qualidade da competição. Esta temporada, a comunicação foi uma dessas prioridades e os resultados são evidentes.
Quanto aos desafios, um dos maiores continua a ser a definição antecipada dos calendários e dos programas dos fins de semana de competição. É um processo que não depende exclusivamente da organização. Procuramos assegurar intervalos de três a quatro semanas entre as provas, mas temos de conciliar a disponibilidade dos circuitos, as datas de outros campeonatos e as condições de utilização das pistas. São muitas variáveis que precisam de estar alinhadas e que tornam este trabalho particularmente exigente.
Uma nova geração de Porsche e uma grelha que promete crescer
Automonitor: A estreia em pista do novo Porsche 911 GT3 Cup (992.2) na Península Ibérica é um dos momentos mais aguardados da Grand Finale. O que está previsto para a sua apresentação no Estoril e o que representa esta nova geração para o futuro da competição?
José Monroy: O novo Porsche 911 Cup da geração 992.2 vai rodar pela primeira vez em Portugal durante a nossa Grand Finale, o que representa um momento particularmente interessante para o campeonato e para todos os que acompanham a evolução técnica dos automóveis de competição da Porsche.
Importa esclarecer que a apresentação do modelo já foi realizada na primeira ronda da temporada, em Monteblanco, perante os pilotos e os participantes do campeonato. No Estoril, o grande destaque será precisamente a oportunidade de o ver em ação na pista.
Esta nova geração representa a continuidade de uma fórmula de enorme sucesso, reconhecida mundialmente pela competitividade e pela qualidade dos seus automóveis. Não estamos perante uma revolução mecânica, mas sim uma evolução muito significativa do modelo anterior.
O motor e a caixa de velocidades mantêm, na sua essência, a arquitetura já conhecida, existindo um ligeiro aumento de potência. A grande evolução está sobretudo na aerodinâmica, que foi bastante desenvolvida e permite ao novo carro apresentar um desempenho superior.
É essa evolução contínua que torna os Porsche Cup tão especiais e que permite à marca manter esta plataforma de competição na vanguarda do automobilismo internacional.

Automonitor: El año de 2027 podría marcar una nueva etapa para la Porsche Sprint Challenge Ibérica. ¿Qué cambios le gustaría concretar en la próxima temporada y cómo pretende conciliar la evolución técnica de los automóviles con la necesidad de mantener el campeonato competitivo y financieramente sostenible para los equipos?
José Monroy: La gran novedad de 2027 será, sin duda, la llegada del nuevo Porsche 911 Cup de la generación 992.2 a nuestras parrillas. Ya tenemos 13 unidades vendidas, con la posibilidad de que ese número siga aumentando, y sabemos que un equipo que compite en la Porsche Supercup también pretende traer un ejemplar a nuestro campeonato.
Todo indica, por lo tanto, que podremos contar con 14 a 15 automóviles de la nueva generación, a los que se unirán los Porsche de generaciones anteriores. Es una perspectiva muy positiva, que nos permite prever una parrilla numerosa y competitiva.
Naturalmente, tendremos que adaptar la estructura deportiva a la evolución técnica de los automóviles. El 992.2 es más rápido que el 992.1, por lo que los dos modelos tendrán categorías distintas, garantizando que cada uno pueda competir en un marco adecuado a sus características.
En cuanto a la sostenibilidad financiera, tenemos que ser realistas. El automovilismo es un deporte caro y no podemos crear la ilusión de que es posible eliminar los costos elevados que le están asociados. Nuestro compromiso es procurar que esos costos no aumenten innecesariamente y que los equipos puedan planificar sus inversiones con cierta previsibilidad.
Existen dos áreas en las que la organización puede intervenir de forma más directa. Una de ellas es la limitación del número de neumáticos nuevos permitidos en cada fin de semana. La otra es la elección del combustible, buscando evitar la obligatoriedad de usar gasolinas de competición, cuyo precio puede acercarse al triple del combustible convencional.
Estamos trabajando en la posibilidad de establecer un acuerdo con una empresa del sector de combustibles que nos permita mantener una solución económicamente más equilibrada. Y queremos seguir limitando el número de neumáticos disponibles, evitando que la búsqueda de ventajas competitivas provoque una escalada descontrolada de los presupuestos.
El objetivo es muy claro: seguir elevando el nivel competitivo de la PSCI, introducir la nueva generación de automóviles y, al mismo tiempo, hacer todo lo que esté a nuestro alcance para contener los costos de participación.
“¡Es por eso que vale la pena todo este trabajo!”
Automonitor: Organizar un campeonato implica mucho más de lo que el público ve en las carreras. ¿Hubo algún momento de esta temporada, dentro o fuera de la pista, que lo haya hecho pensar “¡es por eso que vale la pena todo este trabajo!”? ¿Cuál fue ese momento y qué significado tuvo para usted?
José Monroy: Esa es una pregunta interesante, porque la verdad es que tengo ese pensamiento en cada fin de semana de competición, sin excepción.
Organizar un campeonato como la Porsche Sprint Challenge Ibérica representa una inversión personal y financiera gigantesca. Hay un trabajo enorme que comienza muchos meses antes de cada carrera y que, naturalmente, el público no tiene la obligación de conocer. Son innumerables decisiones, preocupaciones, responsabilidades y dificultades que forman parte del día a día de quien organiza una competición de esta magnitud.
Pero hay un momento que, para mí, compensa todo ello. Es cuando los coches empiezan a salir de las boxes para el primer entrenamiento libre, o para una sesión privada, cuando hay. Es en ese instante que miro hacia el paddock, veo toda la estructura montada, los equipos trabajando, los pilotos preparados y los Porsche entrando en pista.
Escuchar esos motores, ver la belleza de los coches y darse cuenta de que todo aquello finalmente está ocurriendo es una sensación extraordinaria. Es en ese preciso momento cuando pienso: “¡Es por eso que vale la pena todo este trabajo!”
Es claro que me gustaría tener más fines de semana de competición a lo largo del año. Ocho, nueve o diez pruebas serían una perspectiva muy interesante, pero también debemos entender la realidad económica del mercado ibérico. Aumentar significativamente el número de carreras implicaría un aumento muy elevado en los presupuestos de los equipos y de los pilotos.
Por eso, tratamos de mantener un calendario equilibrado de seis fines de semana por temporada, ofreciendo la mejor competencia posible dentro de las condiciones existentes. En esencia, lo que continúa motivándome es exactamente aquello que me llevó a enamorarme del automovilismo hace tantos años: los coches, el sonido de los motores, el ambiente de las carreras y la satisfacción de ver un proyecto cobrar vida. Mientras siga sintiendo eso, todo el esfuerzo tendrá sentido.
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