A simple vista, parece un Subaru Outback. Pero bajo la carrocería hay una tecnología que podría definir la próxima generación de automóviles eléctricos de la marca japonesa. Subaru presentó un prototipo con dos motores, tracción en las cuatro ruedas y alrededor de 517 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos. Y hay un detalle especialmente importante: el sistema fue desarrollado sin recurrir a la plataforma eléctrica de Toyota.
El prototipo salió recientemente del centro de pruebas de Subaru, al norte de Tokio, según información de ‘Automotive News’ difundidas por ‘Motor1’. No se trata de un nuevo modelo listo para producción, sino de un laboratorio sobre ruedas destinado a probar soluciones que podrían llegar a los automóviles de serie a partir de 2029.
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Más de 500 CV y tracción integral. ¿Qué esconde este Outback?
El sistema de propulsión utiliza dos motores eléctricos, uno en cada eje. En el eje delantero se encuentra una unidad suministrada por Aisin, con 204 CV, mientras que el motor trasero desarrolla 313 CV.
La potencia total se sitúa en torno a los 517 CV, repartidos entre las cuatro ruedas mediante un sistema de tracción integral. Según Automotive News, esta configuración podría permitir acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos.
Pero la potencia no es la principal novedad. El verdadero avance reside en la capacidad de Subaru para desarrollar y gestionar directamente el funcionamiento de los motores y la distribución de par entre los ejes, sin depender de la plataforma e-TNGA de Toyota, utilizada en modelos como el Solterra.
Esto no significa el fin de la colaboración entre ambos fabricantes. Subaru continuará desarrollando modelos eléctricos en asociación con Toyota, mientras prepara una arquitectura propia para futuros vehículos.
Menos de 100 kg y una batería más ligera
La reducción de peso es una de las prioridades del proyecto. Según los datos presentados por Subaru, la nueva plataforma es aproximadamente 100 kg más ligera que la arquitectura utilizada en sus eléctricos actuales.
La batería también ha sido objeto de cambios. Con unas 4.000 celdas cilíndricas, el conjunto será un 25% más ligero que la solución anterior. La marca afirma también que la densidad energética supera aproximadamente un 20% la media del sector, aunque estos valores se basan en datos del propio fabricante.
Hay otra novedad menos visible: una unidad electrónica centralizada pasa a gestionar los motores, la batería y el software. Esta solución busca simplificar la arquitectura del automóvil y permitir actualizaciones a distancia, incluyendo cambios en determinadas funcionalidades tras la entrega al cliente.
¿Cuándo llegará a las carreteras?
Por ahora, Subaru no ha revelado la capacidad de la batería, la autonomía ni la potencia máxima de carga. Son datos fundamentales para evaluar la eficiencia real de la nueva tecnología y entender cómo podría competir con los eléctricos disponibles en el mercado.
Tampoco hay confirmación de que el futuro modelo de producción mantenga la carrocería del Outback utilizada en las pruebas. La elección sirve, en esta fase, para demostrar el funcionamiento de la tecnología.
El horizonte marcado por la marca es 2029, cuando algunas de estas soluciones podrían empezar a llegar a sus automóviles eléctricos de serie.
Hasta entonces, el prototipo representa sobre todo un cambio de ambición: Subaru quiere seguir beneficiándose de las alianzas industriales, pero pretende tener un mayor control sobre la tecnología que impulsará sus próximos eléctricos.
Subaru está viviendo una transformación que va mucho más allá de este prototipo misterioso. Automonitor ya explicó por qué el legendario motor boxer podría tener los días contados en Europa, reveló dos ediciones especiales limitadas a solo 650 automóviles y descubrió el error que dio origen a una de las imágenes más famosas de la historia de los rallyes.