Más aceleración, menos esfuerzo al volante y una mayor sensación de control. Son algunas de las conclusiones de un estudio piloto realizado por investigadores de la Universidad de Oxford, en colaboración con Polestar, que buscó responder a una pregunta poco habitual: ¿será posible medir científicamente lo que un conductor siente cuando conduce un automóvil de alto rendimiento?
La investigación, anunciada en mayo, presenta ya los primeros resultados. Y sugiere que la experiencia de conducción podría depender de mucho más que la potencia, la velocidad o los tiempos por vuelta.
Para llegar a estas conclusiones, 12 conductores probaron dos versiones del Polestar 4, la Single Motor de 268 CV y la Dual Motor con Pack Performance de 544 CV, en el circuito Gotland Ring, en Suecia.
Durante las pruebas, los investigadores cruzaron información del automóvil con mediciones de la frecuencia cardíaca, movimientos oculares, evaluaciones psicológicas y entrevistas a los participantes.
Un 32% más de aceleración, pero menos esfuerzo para conducir
Los resultados revelaron una diferencia interesante entre las dos versiones del Polestar 4.
En vueltas rápidas realizadas en condiciones equivalentes, la versión Dual Motor con Pack Performance registró una aceleración máxima un 32% mayor que la de la Single Motor y exigió un 15% menos de esfuerzo de dirección, a pesar de que ambas alcanzaron ritmos muy similares.
El modelo más potente también generó mayores fuerzas laterales en curva y más episodios de aceleración intensa.
La diferencia fue igualmente sentida por los participantes. En una escala de evaluación de la dinámica y el rendimiento, la versión Performance obtuvo 89,2 puntos de 100, frente a 67,7 puntos de la versión menos potente.
En la valoración global de la experiencia de conducción, la diferencia fue de 93 puntos frente a 77,9.
Los investigadores observaron además que, durante la conducción más dinámica, los participantes parpadeaban menos, presentaban una mayor dilatación de las pupilas y mantenían la mirada fijada durante más tiempo, señales compatibles con niveles superiores de concentración y compromiso.
Una “montaña rusa controlada”: ¿qué sintieron los conductores?
Las entrevistas revelaron que la sensación de rendimiento no depende solo de la intensidad de la aceleración o de las fuerzas sentidas en curva.
Los participantes destacaron la confianza en el automóvil, la previsibilidad de sus reacciones y la sensación de mantener el control incluso cuando exploraban los límites de la conducción.
Varios describieron la experiencia como una “montaña rusa controlada”.
Uno de los participantes fue aún más lejos, afirmando que el automóvil “nos hace sentir mejores conductores de lo que realmente somos”.
Para Max Klapow, investigador del Oxford SDG Impact Lab, los resultados ayudan a entender una dimensión del rendimiento que no aparece en las fichas técnicas.
“El rendimiento no se resume simplemente a ir más rápido. Se trata de proporcionar al conductor una sensación de confianza y de control a través de respuestas previsibles del vehículo”, explica.
Christian Samson, responsable de atributos de producto de Polestar, considera que este enfoque podría ayudar a los fabricantes a comprender mejor la relación entre la ingeniería automotriz y la experiencia humana.
¿El placer de conducir podría medirse?
El objetivo de la colaboración entre Polestar y los investigadores de Oxford es precisamente ese: hallar formas de evaluar el rendimiento que tengan en cuenta no solo lo que el automóvil puede hacer, sino también la forma en que el conductor reacciona.
Sin embargo, los propios investigadores subrayan que este fue solo un estudio piloto, con 12 participantes. Será necesaria una investigación más amplia para confirmar la fiabilidad de los resultados y comprender en qué medida pueden generalizarse.
Aun así, la experiencia abre la puerta a una posibilidad interesante: en el futuro, la calidad de la conducción podría valorarse también por la confianza, el control y el compromiso que un automóvil proporciona, y no solo por los números de su ficha técnica.
A Polestar tem estado em destaque na Automonitor, desde a apresentação do Polestar 5 no Porto até à apresentação do Polestar 5 no Porto até à entrevista com Miguel Pinto, diretor-geral da marca em Portugal, sobre o crescimento das vendas e a concorrência no mercado dos elétricos. Mas há outra questão que merece atenção: como pretende a marca distinguir-se num setor cada vez mais competitivo?
Nicolás Herrera
Soy periodista especializado en actualidad automotriz y movilidad. Desde Morelos sigo de cerca las novedades del sector, los nuevos modelos, la tecnología, la Fórmula 1 y los temas que afectan cada día a quienes viven la carretera.